30 enero 2010

Algunos antecedentes de biogeografía



La historia del concepto de región biogeográfica se remonta a los trabajo de Buffon (1761), quien se percato por primera vez que los grandes mamíferos de las regiones tropicales del Nuevo y del Viejo Mundo no eran los mismos. Esta observación, que después se notó que también ocurría en otros grupos de organismos como aves, reptiles, insectos, arañas y plantas con flores, se ha reconocido como la "ley de Buffon" (Nelson 1978), y puede considerarse como uno de los primeros antecedentes, si no es que el principal, del establecimiento de las regiones biogeográficas.

Sin embargo, fue Agustín de Candolle (1820) quien estableció uno de los primeros sistemas de regiones biogeográficas a escala mundial, tomando como base la distribución de plantas. Candolle definió 20 áreas de endemismo, argumentando que cada una de ellas se caracterizaba por presentar numerosas especies vegetales, algunas de ellas endémicas, cuya distribución estaba limitada por barreras naturales como océanos, desiertos o cambios de tempeatura, o la presencia de plantas competidoras. Mas tarde Candolle incrementó el número de áreas de endemismos a 40.

Es solo después de la aceptación de la teoría de la evolución de Darwin, que Engler (1879) enfatizó la existencia de un aspecto histórico en el desarrollo de las floras de las diferentes regiones. Este autor establece un sistema de cuatro grandes "dominios" (Arcto-Terciario, Paleotropical, Neotropical y "Antiguos océanos)", el cual a su vez contenía 32 regiones, basados en los aspectos climáticos y fisiológicos de Candolle. Así mismo Engler intentó trazar la historia de cada una de estas floras a partir del Terciario. Algunas de las modificaciones mas importantes de este sistema fueron las de Good (1974), quien nombró a estas grandes divisiones como reinos en vez de dominios.



Desde el punto de vista faunístico, Sclater (1858), dividió al mundo en 6 grandes regiones tomando en cuenta la distribución de las aves, sistema que fue adoptado por Wallace (1876), quien lo aplicó también a la distribución de otro tipo de animales, especialmente mamíferos. Las regiones de Wallace son seis: Paleártica, Etiópica, Oriental, Australiana, Neartica y Neotropical. Este sistema, tanto en sus límites como en los nombres de cada división, ha tenido gran aceptación desde entonces.


En el caso de las regiones biogeográficas, se distinguen varias escalas de acuerdo a la composición de la flora y la fauna; los criterios mas utilizados para hacerlo son:

(1) Porcentaje de taxones endémicos
(2) Tamaño de las diferentes floras o faunas
(3) Zonas de demarcación (cambios o lineas en dónde existe un cambio marcado en la composición de la flora y la fauna, los cuales generalmente coinciden con los límites de un gran número de intervalos taxonómicos.

Sin embargo, de acuerdo con otros autores (Espinosa et al. 2001), una región biogeográfica esta definida por la superposición de las áreas de distribución de dos o mas especies o taxones que le dan identidad y que, de acuerdo con la concepción original de Candolle (1820), reciben el nombre de endémicos. Es por lo anterior que los conceptos de región biogeográfica y taxón endémico se consideran conceptos inseparables.

El criterio de endemismo también sirve para reconocer y caracterizar unidades biogeográficas menores, conocidas como provincias bióticas, las cuales además de distinguirse por la concentración de ciertos endemismos, son relativamente homogéneas en sus condiciones ecológicas, por lo que se caracterizan por un conjunto particular de especies que viven bajo condiciones de fisiografía, clima, suelo y fisionomía vegetal similares (Espinosa et al. 2000)

El concepto de provincia biótica constituye la unidad básica dentro de un sistema jerárquico compuesto por seis categorías:

(1) Reinos
(2) Regiones
(3) Subregiones
(4) Dominios
(5) Provincias
(6) Distritos

El último término puede verse como una variante ecogeográfica ocasional, que se caracteriza por la existencia de especies y/o subespecies de distribución restringida (Cabrera y Willink 1973, Brown y Gibson 1983, Espinosa et al. 2000).

Tomada de: Luna Vega, I., Morrone, J. y Espinosa Organista, D. 2004. Biodiversidad de la Sierra Madre Oriental. Facultad de Ciencias,UNAM, México.

Ficha del libro: http://www.conabio.gob.mx/institucion/proyectos/resultados/FichapubBP014.pdf