23 enero 2010

La ironía de los servicios ambientales


Pocos son los que conocen el significado de un servicio ambiental, muchos menos son los que valoran su importancia, la mayoría no se imaginan que el agua limpia que beben, los alimentos que degustan, los recursos que aprovechan o el aire fresco que respiran tiene un costo más allá de lo económico, un costo ambiental.

Nadie comprende que todo aquello no es gratuito, todos preferirían tener un auto del año, o un armario lleno de ropa moderna antes que un mar o una montaña limpios y conservados, porque un auto te sube el autoestima y la ropa te hace ver radiante más que los demás, pero sin el mar ni la montaña simplemente no bebes agua ni pruebas alimento, simplemente morirías.

Un servicio ambiental es todo eso que necesitamos mas que cualquier otro servicio, es un servicio que creemos inexistente o gratuito y lo despilfarramos y lo devaluamos, un servicio ambiental es así de simple: es un servicio que te brinda la vida , porque nadie vive sin agua, alimento, tierra ni aire, nadie.

Y suena irónico, casi risible que la sociedad entera valore más, infinitamente más, aquello que alimenta al ego y al poder, y no alimenta el cuerpo ni mucho menos al alma, todo aquello que alimenta al cuerpo y al alma se da por trillado, por pasado de moda o por insignificante.

Pero abramos los ojos, es tan difícil ver que la montaña con sus pinos y sus cuestas, con sus afluentes y su vida silvestre es todo un paquete completo de servicios ambientales que nos ofrece la vida, así de simple, la vida? es tan difícil de entender? o quizá de explicar?

Es patético, pero la única solución para entender el concepto de servicio ambiental fue transformarlo y ajustarlo al mercado económico internacional para comprender sin mucha ciencia que no están ahí en balde, que existen e importan, y que si no se cuidan (nuevamente patético) además de prácticamente provocar nuestra desaparición y la de todos los seres vivos, mucho peor aun, nos harán perder inconmensurables sumas de dinero.....

(....Decían por ahí: Que importa si se acaban esos perros que se dicen de la pradera, no hacen mas que comerse los cultivos, además los llanos dónde viven no son más que desiertos resecos y baldíos, valen mas las tierras sembradas, te imaginas si no se usaran esas tierras? que desperdicio...)