19 julio 2010

En manos de quién está la biodiversidad?

 

Desde que nacemos hasta que morimos, qué es lo esencial para que una persona pueda crecer y desarrollarse correctamente? Pues como cualquier organismo vivo, el agua, el suelo, el aire y el alimento.

Dejando de lado todos los demás requerimientos no esenciales, lo anterior se reduce a recursos naturales abióticos como el agua, el suelo y el aire, y recursos naturales bióticos como la biodiversidad que nos da alimentos, medicinas, maderas, pegamentos, fibras etc.

Estos recursos naturales bióticos y abióticos están en la naturaleza, nada sale espontáneamente de las fábricas dónde se procesan nuestras necesidades. Hasta la computadora que estoy usando ahora para escribir estas palabras, tuvo que salir seguramente del petroleo que se extrae de la corteza terrestre, la estructura metálica de las casas donde habitamos surgieron de los metales obtenidos de las minas y que decir de la ropa que usamos a diario, cuyas fibras algunas naturales como el algodón fueron cultivadas en grandes extensiones de tierra.

Todo lo que necesitamos, absolutamente todo, sea cual sea el objeto que nos venga en mente, proviene de la naturaleza. Y actualmente, la mayoría de estos valiosos recursos está en manos de la gente mas pobre del planeta. La riqueza biológica que nos sustenta yace en manos de etnias al rededor del mundo, de quienes no tienen acceso a los servicios básicos y viven marginados en una pobreza extrema, dirían algunos, pero será cierto que estas personas son tan tan pobres?

Si los recursos que necesitan los tienen al alcance de sus manos y asi ha sido siempre desde los albores de la humanidad, porque nos aferramos en pensar que entonces estas personas son tan pobres y no tienen oportunidad de mejorar su existencia?
Al mismo tiempo que nuestras costumbres y nuestros rituales diarios mutaron para volverse globales, nuestras necesidades también lo hicieron. Es por eso que la humanidad del mundo "desarrollado" en su intento de imponer un solo estilo de vida como único, como el mejor, como el mas óptimo, ha orillado a estas etnias, nos ha orillado a nosotros mismos como habitantes de un país tercermundista a adoptar este estilo que para nada es el que mejor se adecua a nuestra vida, pero por querer seguir un mismo patrón de falso progreso, creemos, nos hacen creer que si no estamos dentro de este patrón, la pobreza será el fantasma que ronde nuestra existencia y nos haga la vida miserable, lo mismo pasa con mucha gente que vive aislada en las comunidades dónde ni la luz llega y aunque sus ancestros vivieron centenas de años sin ella, porque habrían de necesitarla para sobrevivir ahora?

La riqueza, la verdadera riqueza, quiero decir, el agua, el suelo, las montañas, la biodiversidad esta en manos de la gente mas pobre del planeta, la cual ante la incertidumbre de la vida que les deparará el mañana, están indefensos al ataque de las empresas transnacionales que bien saben el valor de estos recursos y estarán dispuestos a pelear encarnizadamente por ellos en el nombre del falso progreso, seduciendo con efímeras banderas de comodidad a los guardianes de esta riqueza, que al verse inmersos en una pobreza inventada por las naciones que encabezan estas transacionales, seguramente no tendrán mas opción que ser desplazados a vivir en una mucho mayor y mucho peor pobreza: la pobreza de vivir en un mundo globalizado, sin definición individual, sin entidad propia, sin costumbres, siempre anhelando ser algo que no son, siempre deseando más, mutando hasta fundirse en el monstruo mismo que los obligó a dejar sus tierras, sus Dioses, sus costumbres y su riqueza.