14 julio 2010

Trayectoría de un huracán

 

Ni a pedir de boca el clima en Nuevo León ha sido bastante favorable desde mediados de la primavera. Cielos nublados y lluvias ligeras han puesto un verdor intenso en nuestras montañas, desde principios de abril se respiran aires diferentes, aires frescos y húmedos provenientes del golfo, los vientos alisios a diferencia del año anterior tórrido y monótono, han traído consigo la dicha de la lluvia, más sin embargo como todo en el planeta, la lluvia y las tormentas siguen ciclos y porcesos y este año vendrá mas cargado de agua que otros años y sin sospechar, pronto caerá tanta agua del cielo que sobrepasará por muchísimo las expectativas no solo de la década, sino de toda la historia conocida para el estado de Nuevo León.

El huracán Alex fue el primer ciclón tropical de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2010. Formado a partir de una potente onda tropical, se desarrolló lentamente en el mar Caribe y se desplazó hacia el Oeste mientras se organizaba e intensificaba hasta tocar tierra al Norte de la Ciudad de Belice.

El 12 de junio, una onda tropical proveniente de África Occidental se desplazó a lo largo de la Zona de convergencia intertropical. El 20 de junio, fue monitoreada por el Centro Nacional de Huracanes (CNH) por primera vez mientras cruzaba las Islas de Barlovento y en un ambiente marginalmente propicio para su desarrollo, debido a la cizalladura del viento en los niveles altos de la atmósfera. Al día siguiente, se organizó y el CNH pronosticó una posibilidad del 50 por ciento del desarrollo en una depresión tropical dentro de dos días siguientes mientras esparcía abundante convección sobre Puerto Rico, La Española, Jamaica y el Este de Cuba. Perdió organización al día siguiente. Sin embargo, las condiciones en los niveles atmosféricos altos todavía eran favorables para el desarrollo. El 24 de junio, el sistema nuevamente recobró fuerza hacia el Sur de Jamaica, aunque aún con poca organización. Hacia las últimas horas de ese día, la actividad eléctrica del sistema fue en aumento y comenzó a bajar la presión atmosférica en la zona afectada. Los cazadores de huracanes volaron sobre la área al día siguiente y encontraron una circulación bien definida, y basado en los datos que recolectaron, el CNH comenzó a emitir boletines sobre la formación de la Depresión Tropical Uno, el primer ciclón tropical de la temporada 2010 en el Atlántico. El 26 de junio el CNH elevó el sistema a intensidad de tormenta tropical, bautizándoselo Alex.

Es sábado 26 de junio, el Gobierno del Estado de Quintana Roo emitió la Alerta Azul de peligro mínimo (aviso), y pidió a la población estar atenta a la evolución del fenómeno. De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH), se ha emitido aviso de tormenta tropical para la costa de Belice y la costa Este de la Península de Yucatán, desde Chetumal hasta Cancún. Este aviso significa que condiciones de tormenta tropical (vientos y lluvias intensas) se pueden registrar en algunos de los lugares dentro del área en las próximas 36 horas.

Aquí se muestran las primeras investigaciones sobre el huracán:


A las 20:00 horas del mismo sábado, la tormenta se degradó a depresión tropical 9 cuyo centro e encontraba cerca de la latitud 16.6 Norte, longitud 83.7 Oeste, y se mueve hacia el Oeste-Noroeste a 17 km/h. Se esperaba que continuara así los próximos días, y con esta trayectoria llegaría a las costas de Quintana Roo, ese sabdo por la tarde-noche.  El fenómeno presentaba vientos máximos sostenidos cercanos a 55 km/h y ráfagas más intensas: se esperaba su fortalecimiento hasta convertirse de nuevo en tormenta tropical esa noche de sábado. De acuerdo con los pronósticos, generaría lluvias de 20 a 70 milímetros, con la posibilidad de precipitaciones más intensas en algunas partes de la Península de Yucatán. Esa misma noche y durante las primeras horas del domingo, la tormenta cruzó la península sin mayores daños. Se esperaron fuertes lluvias para todo el estado de Quintana Roo durante el domingo.

El lunes 28 de junio, a las 4:00 am hora de México, el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos reportó la presencia de la tormenta tropical a unos 115 km al oeste de campeche y a unos 710 km al este- sureste de Tampico, la cual continuó ganando fuerza durante todo el lunes mientras se alejaba lentamente de la península de Yucatán, la cual cruzó durante el fin de semana, dijeron meteorólogos.

La tormenta sostuvo vientos de 85 kilómetros por hora, y se esperaba que alcanzara el grado de huracán el lunes por la tarde o en la noche o durante el martes. En la noche del mismo lunes 28 de junio se emitió una advertencia de huracán para la costa de Texas al Sur de Bahía de Baffin hasta el Río Grande, al aproximarse Alex a la costa. El gobierno de México también emitió una advertencia de huracán la frontera en la desembocadura del Río Grande al Sur hasta La Cruz, en el estado de Tamaulipas. Se emitieron también advertencia de tormenta tropical para Texas, desde Port O'Connor al Sur hasta Bahía de Baffin y en México, desde La Cruz hasta el Cabo Rojo. Además, Rick Perry, gobernador de Texas proclamó 19 condados como zona de desastre, en vistas a las repercusiones que el ciclón podía tener en su estado. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama también declaró el estado de emergencia y liberó fondos federales para 25 condados de Texas. 

Durante el martes 29 de junio los pronósticos pusieron al entonces huracán Alex, alcanzando la categoría 3 de la escala Saffir-Simpson, con vientos superiores a los 175 kilómetros por hora y con ráfagas de hasta 210, para el próximo jueves.  El Huracan Alex 2010 se movió al oeste noroeste a 9 kilómetros por hora, y se esperaba que se moviera en dirección noroeste por los próximos dos días para comenzar a acercarse peligrósamente a las costas de Tamaulipas el jueves. Para entonces giraría hacia el oeste, pero no suciedió asi, pues siguio firme en su trayectoria hacia el noroeste. El mismo 29 de junio las autoridades de Tamaulipas comenzaron a evacuar los residentes de las áreas costeras de los municipios de Soto la Marina, Matamoros y San Fernando.

El 30 de junio, la Secretaría de Educación y la Agencia de Protección Civil del estado anunciaron el cierre de las escuelas durante la tormenta. Se abrieron 13 refugios en Reynosa, 22 en Matamoros y 10 en San Fernando, a donde se trasladaron unas 3.000 personas. En todo el estado, se solicitó la evacuación de unas 20.000 personas a áreas más seguras. Ese mismo día, las escuelas de Nuevo León fueron cerradas por al menos 24 horas, y más tarde lo hicieron la Universidad Regiomontana, la Universidad de Monterrey y la Universidad Autónoma de Nuevo León. En Monterrey se ordenaron evacuaciones obligatorias a lo largo del Río Santa Catarina, así como el traslado de 5.000 familias de las partes más altas de la ciudad. Se abrieron en el estado más de 100 refugios. En Coahuila no se suspendieron las clases, ya que se esperaba el debilitamiento de Alex.

El Servicio Meteorológico Nacional (Estados Unidos) en Brownsville, Texas, publicó un aviso de inundación para la región sur del estado, ya que se preveían intensas lluvias por hasta 18 horas con potencial de inundaciones, especialmente en áreas de drenaje lento como las afectadas por el huracán Dolly de 2008. Se abrieron refugios y se organizaron evacuaciones voluntarias en la Isla del Padre , donde al menos unas 1.000 personas buscaron protección.

Alex se convirtió esa noche en huracán y se pronosticó que su centro tocaría tierra la tarde o noche de este miércoles en la costa noreste de Tamaulipas, México, o el sur de Texas, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. Alex tuvo vientos máximos de 120 kilómetros por hora y fue el primer huracán de la temporada del Atlántico. A las 03:00 GMT su centro se ubicaba a 315 kilómetros al sureste de La Pesca, México, o a 415 kilómetros del sureste de Brownsville, Texas. El huracán se desplazó en dirección oeste a una velocidad de 15 kilómetros por hora, pero se esperaba un movimiento general oeste-noroeste en las próximas 24 horas. 

El huracán Alex entró a tierra el miércoles en el noreste de México, provocando tornados en Texas, obligando a desalojos de la población en ambos lados de la frontera y ocasionando olas que frustraron los trabajos por limpiar un colosal derrame petrolero. Alex entró por la costa del estado nororiental mexicano de Tamaulipas, en una franja costera escasamente poblada, unos 177 kilómetros (110 millas) al sur de Brownsville, Texas, con vientos cercanos a los 169 kilómetros por hora (105 mph).

Reportando desde la Pesca Tamaulipas:


La dependencia de protección civil en Matamoros, ciudad mexicana fronteriza con Brownsville, informó que las lluvias causadas por Alex habían inundado ya unos 30 vecindarios ahí. El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que Alex entró a tierra alrededor de las 0200 GMT y siguió hacia el poniente, avanzando a unos 16 kph (10 mph). Cientos de personas fueron trasladadas a un albergue, dentro de un auditorio en el poblado de San Fernando, a unos 128 kilómetros (80 millas) del punto por donde ingresó Alex, para después desviar su trayectoria hacia el Centro de la Entidad.

Las intensas lluvias comenzaron a hacerse presentes en Nuevo León a partir del miércoles 30 de junio, mientras que unos 193 mil usuarios quedaron sin electricidad en Ciudad Victoria, Matamoros y San Fernando, por lo que los servicios bancarios, los semáforos y las distribuidoras de gasolina se colapsaron. El transporte quedó paralizado. Un recuento preliminar de daños dado a conocer por el gobernador tamaulipeco, Eugenio Hernández Flores, indicó que los municipios más afectados fueron los de Soto la Marina, San Fernando, Villa de Casas, Varilla, Llera, Jaumave, Miquihuana y Ciudad Victoria, en esta última se paralizó la actividad económica, además de que todas las radiodifusoras locales dejaron de transmitir.

En Nuevo León reportaron cinco muertos y tres desaparecidos en la zona metropolitana de Monterrey, donde se suspendieron las clases en cinco mil 300 planteles, con más de un millón 100 mil alumnos; hubo inundaciones en avenidas y el desalojo de cientos de familias. Según un primer balance, fueron desalojadas más de cuatro mil personas de zonas inundadas, 61 mil 320 usuarios se quedaron sin luz y suspendieron el abasto de agua a 70 mil usuarios del municipio de Santa Catarina y a 40 mil de García. En la zona metropolitana de Monterrey unos 25 mil trabajadores no acudieron a laborar y 50 empresas suspendieron sus actividades. En el sector productivo se registró un ausentismo de 20% y 25%; los pequeños comercios cerraron.

Desde el río Santa Catarina en Monterrey, Nuevo León.


Informaron el cierre a la circulación por corrientes de agua en las carreteras Saltillo-Monterrey, Ciudad Victoria-Monterrey, Linares-San Roberto, que dejaron colapsadas las vias de comunicación del estado de Nuevo León.

Durante el miércoles y de pasar sobre Ciudad Victoria, el huracán cambió su curso inicial al noreste hacia el sureste, pocicionándose a 85 km al oeste de dicha ciudad sobre la Sierra Madre Oriental, causando la crecida de los ríos de la sierra, dejando incomunicadas a las poblaciones serranas.
 

Durante la mañana del jueves se encontraba cerca de la latitud 24,3 grados norte y de la longitud 97,8 grados oeste. El fenómeno se mueve hacia el oeste a 17 kilómetros por hora. Durante el jueves la lluvia no cesó. En las zonas más críticas de Nuevo León, como La Estanzuela, se llegaron a registrar 700 mm, la cantidad de agua que cae en todo un año en el estado. Basta hacer la comparación: hace 22 años, el 17 de septiembre de 1988, el Gilberto dejó una estela de destrucción y muerte en Nuevo León con 300 milímetros de lluvia en unas cuantas horas, principalmente sobre el sur y centro del estado. 



 Todavía no llegaba el mediodía del jueves cuando el río Santa Catarina ya lucía a su máxima capacidad.
Sin embargo, había una diferencia abismal con el meteoro de hace 22 años: cuando Gilberto golpeó en Monterrey su fuerza se sintió en unas cuantas horas, una noche larga que regaló a los nuevoleoneses una mañana lluviosa para dejar después una tarde apenas nublada y nada más. En esta ocasión el comportamiento del huracán fue muy distinto, y a pesar de que había dejado sentir su efecto desde la noche del miércoles, habían pasado 30 horas y la lluvia no aminoraba: en momentos tendía a agravarse.  Democrática, la lluvia cayó no sólo en la zona metropolitana, sino en todo el estado y especialmente las zonas montañosas que alimentan los cañones de la zona de La Huasteca, y con ello, dan vida al río Santa Catarina.

El viernes y después de seguir una trayectoria que cruzó la Sierra Madre Oriental rumbo al altiplano potosino, Álex desaparece cercano a Zacatecas con un rastro de lluvias torrenciales y ríos desbordados que han arrastrado todo lo que han encontrado a su paso. El nordeste de México ha sido el más castigado por el primer huracán de la temporada, que se ha disipado hace tan sólo unas horas en las montañas del interior del país. Sus efectos, lejos de las fuertes rachas de viento que se esperaban, han sido los de una tormenta tropical que ha ocasionado una fuerza inusual de las aguas que bajan de las partes altas de la sierra destrozando todo a su paso en la ciudad de Monterrey.

Así quedó la Huasteca, por dónde baja el agua de la Sierra a Monterrey:


El aguacero ha anegado calles y ha dejado sin luz y agua potable a más de 60 mil personas tan sólo en Monterrey. Otras 4.500 han tenido que ser evacuadas de emergencia a pabellones deportivos donde han tenido que pasar la noche mientras se cuantifican las casas afectadas.

El sábado 3 de julio por la tarde salió un poco el sol. Después de la muerte del meteoro, vendría el catastrófico recuento de los daños que sin duda alguna pudieron haberse prevenido de no ser por la terquedad de las personas a vivir en donde no se debe.

Como alguna vez pasó, la Huasteca volvió a ser un río: 


Fuentes:

Periódico Milenio

The Associated Press April Castro en Austin contribuyó a este despacho. Copyright © 2010 Associated Press.

Las Noticias  Televisa Monterrey

Periódico Reforma