19 febrero 2011

La cotorra serrana oriental

Pareja de cotorras serranas en las colonias de anidación de la Sierra Madre Oriental (Foto del Biol. René Valdes)

La cotorra serrana oriental es una especie de Psitácido endémica de México y del norte de la sierra madre oriental pues posee uno de los rangos de distribución mas restringidos de las especies de loros, pericos y guacamayas de México y el mundo . En la década de 1970, se estimó que esta especie se distribuía en un territorio de 18,000 km2. No obstante, se pensaba que el hábitat utilizado por ella dentro de ese territorio abarcaba sólo entre 3,500 y 7,000 km2.

Mapa de distribución aproximada de la cotorra serrana oriental durante el año.

Actualmente, el rango reproductivo de la cotorra serrana oriental, durante los meses de abril a noviembre, se encuentra limitado a una pequeña región de la Sierra Madre Oriental desde la Sierra de Zapalinamé, Coahuila  hasta la Reserva de la Biosfera del Cielo en Tamaulipas a lo largo de aproximadamente 300 km, pasando por el Parque Nacional Cumbres de Monterrey y parte del Municipio de Rayones en Nuevo León. El ancho de la franja se aproxima a los 60 km. Asimismo, recientemente se ha localizado la existencia de colonias aisladas en el límite entre Tamaulipas y San Luis Potosí e inclusive en la Reserva de la Biósfera de Sierra Gorda en Querétaro. Esta área comprende aproximadamente 150 km más hacia el sur del rango originalmente conocido y reportado en la literatura.

El rango de movimiento que presentan las cotorras serranas orientales en un día es de 23.7 km, con un territorio considerado como hogareño de 18,252 ha. Entre el 40% y el 45% de las parejas reproductivas se concentran en El Taray, en Coahuila. Éstas, sumadas a las parejas que habitan en las colonias de Condominios, Santa Cruz y San Antonio de la Osamenta en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, albergan el 80-84% de las parejas reproductivas para esta especie. En 1999 reportaron la existencia de 21 colonias de anidación para la cotorra serrana oriental, de las cuales, ocho no habían sido documentadas antes de 1994.


Reproducción

Las parejas de cotorra serranas son monóganas, eso significa que permanecen con la misma pareja toda su vida (Foto del Biol. René Valdes).

En estos sitios de anidación se ha observado la existencia de 1 a 100 parejas. Asimismo se encontró que las paredes con mayor población de aves en el PNCM, son las que alcanzan una altura promedio más alta. Además, la pared de Condominios, es el sitio que presenta mejor grado de conservación dentro de las áreas del PNCM en las que habita la cotorra oriental. El rango de distribución invernal (diciembre a marzo) de la especie, se reduce principalmente a la porción sureste de Nuevo León y suroeste del estado de Tamaulipas con avistamientos ocasionales incluso de 100 individuos en Sierra Gorda, Querétaro. Se ha reportado áreas de reproducción de la especies en sitios como El Tarillal, La Tosca y Aguajito en el municipio de Arteaga, Coahuila y en La Huasteca en Santa Catarina y Puerto La Manteca en Santiago N. L.


Nombre                                                                   Extensión                   Ubicación
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Monumento Natural Cerro de la Silla                        6,039                        Nuevo León
Parque Nacional Cumbres de Monterrey                  177,396                    Nuevo León
Reserva de la Biosfera El Cielo                                 144,530                    Tamaulipas
Santuario El Taray                                                    350                           Coahuila
Sierra de  Álvarez                                                     16,900                      San Luis Potosí
Parque Nacional El Potosí                                         2,000                        San Luis Potosí
Sierra Gorda de Guanajuato                                      236,882                    Guanajuato
Reserva de la Biósfera Sierra Gorda                          383,567                    Querétaro
Sierra de Arteaga Coahuila                                           ---           
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En el caso de la cotorra serrana oriental, los individuos anidan en grietas de altos riscos de piedra caliza, formadas por disolución. La anidación de las dos especies es colonial y ocurre anualmente entre los meses de julio a noviembre, coincidiendo en el otoño con la máxima productividad de semillas de pino, el principal alimento para estas cotorras.En el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, se registró que la cotorra serrana oriental produjo 1.09, 1.31, 1.9, 1.8 y 1.3 pollos en promedio por nido en 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007 respectivamente.

Riscos de piedra caliza con oquedades donde las cotorras anidan (Foto del Biol. René Valdes).

Asimismo en el 2006 se registró en una colonia de dicho Parque, que el 86% de los nidos iniciados tienen éxito en la producción de al menos un pollo. Las cavidades en malas condiciones o que se mojan tienen menor productividad porque los pollos llegan a morir de frío o ahogados. Las parejas reproductoras de las cotorras descansan en las cavidades de anidación durante la temporada reproductiva.

Pollo que cayó del nido durante la temporada de anidación 2005 (Foto del Biol. René Valdes).
Se ha visto que en áreas con mejor estado de conservación, la concentración de nidos es mayor que en las áreas perturbadas. En el caso de la cotorra serrana oriental, se documentó que San Antonio de la Osamenta, El Taray, Condominios y Santa Cruz son considerados los sitios más importantes para la reproducción de la especie. Las cotorras serranas son de naturaleza gregaria, por lo que generalmente se les encuentra en parvadas incluso de más de 100 parejas.

Alimentación

Las cotorras serranas son especies consideradas como “especialistas” o de dieta restringida; se alimentan principalmente de semillas de varias especies de pinos como Pinus arizonica, P. gregii, P. teocote, P. montezumae, y P. cembroides.

Cotorra serrana alimentándose de las semillas de pino.
También consumen ocasionalmente semillas de pinabete (Abies spp.), de bellotas (Quercus spp.), de brotes de coníferas, y ocasionalmente de néctar de algunas flores de maguey. La producción de semillas de pinos y encinos tiende a variar regionalmente, generando una necesidad de movilidad de las cotorras en su búsqueda, que resulta en una variabilidad considerable en su distribución. L

Cotorras perchadas en  la inflorescencia o quiote de un maguey, se ha observado que cuando éstas especies dan flor, las cotorras pueden alimentarse de su néctar (Foto del Biol. René Valdes).

Las cotorras serranas orientales tienen el hábito de consumir tierra (geofagia) en bancos de arcilla como los que se han localizado en El Taray. En el área de Parque Nacional Cumbres de Monterrey se localizaron dos terreros o bancos de arcilla en donde las aves llegan diariamente a comer tierra: uno justo en la base del cañón de Santa Cruz, y frente a la colonia de este mismo nombre, y el otro en el límite sur del rango reproductivo, cerca del poblado de Santa Rosa.

Hábitat
Colonia de Anidación El Taray, con bosques de coníferas.
Las cotorras serranas habitan en terrenos de muy diversas geoformas con bosques de Pinus, Abies, Pseudotsuga y Quercus, que usualmente se encuentran entre los 2000 y los 3000 msnm. También hay reportes excepcionales que las localizan entre los 1300 y los 3700 msnm, además de localizarse en presencia de árboles de los géneros Arbutus, Fraxinus, Prunus, Juniperus, Populus y Pseudotsuga. La cotorra serrana oriental demuestra ser muy selectiva de hábitat, estando restringida a los bosques de coníferas, ya que nunca se le ha detectado en matorral, pastizal, zonas agrícolas, plantaciones y suelos desnudos. En el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, por ejemplo, las cotorras serranas orientales anidan en sitios donde los bosques de pinos y encinos tienen mayor altura (de aproximadamente 20m) y por ende producen mayor cantidad de semillas. En este lugar, las cotorras se encuentran asociadas a plantas de los géneros:
  • Dodonea        Prunus          Abies,           Ageratina
  • Helietta          Galactea       Garrya           Mortonia
  • Dalia              Hectia          Pinus              Bacharis
  • Tecoma         Quercus       Decatropis       Fraxinus
  • Taxus            Agave
En este sentido, cabe mencionar particularmente en el PNCM, se reporta que los sitios de mejor calidad de hábitat parecen estar dominados por bosque de oyamel, bosque de pino y bosque de encino de igual manera que en regiones como en el municipio de Arteaga, Coahuila y La Huasteca en Santa Catarina, y Puerto La Manteca en Santiago, Nuevo León.

Bosques de coníferas cerca al Tejocote en Santiago, N. L.  (Foto del Diseñador Gráfico Alberto Castro 'Rodak').

La cotorra oriental, cohabita a su vez con especies que enfrentan la misma problemática como el gavilán azor (Accipiter gentilis), el aguililla cola roja (Buteo jamaicencis), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el coatí (Nasua narica), el oso negro (Ursus americanus), el pecarí (Pecari tajacu), el ocelote (Leopardus pardalis), el jaguar (Panthera onca), el mapache (Procyon lotor), el tlacuache (Didelphis virginiana) y muchas más.

Asimismo, los rangos de temperatura en los sitios de anidación o “paredes” de la cotorra serrana oriental en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, fueron documentados en dos grupos: con una temperatura media anual de 18 a 20º C (Banco de Abajo, El Pajonal y Canoas) y las que se ubican en un rango de 16 a 18º C (Condominios, El Hondable y San Antonio de la Osamenta). Estos autores indican que la especie anida cerca de fuentes de agua (ríos) en un rango igual o menor a la distancia de recorrido diario promedio de 23.7 km.

Diagnóstico poblacional 

Parejas de cotorras serranas orientales (Foto del Biol. René Valdes).

En el caso de la cotorra serrana oriental, estimaron un tamaño poblacional de 2,000 a 3,000 individuos. En 1997,  indicaron que en El Taray, se encontraban cerca de 100 parejas de estas aves, lo que representaba aproximadamente la cuarta parte del total de las parejas andantes conocidas en ese momento y el centro reproductivo para esta especie. La segunda colonia más grande se encontró en Los Condominios, aproximadamente a 16 km de distancia de El Taray, albergando cerca de 60 parejas. Dos años después, en los censos de esta especie en los sitios de anidación, se estimó una población mínima de 2,500 aves, con posibilidades de llegar hasta 3,000 individuos. Asimismo, en 2008, Valdés-Peña y colaboradores calcularon una población de alrededor de 3,500 individuos a partir de la observación de grandes parvadas en su rango invernal.


Destrucción de su hábitat, la principal amenaza
La mayoría de los valles desmontados en la Sierra Madre Oriental, se han utilizado para el cultivo, principalmente de manzanas, a pesar de que el potencial para la expansión de éstos está limitado. Los incendios forestales son parte de la dinámica natural y sucesional de los bosques.


Sierra del Muerto después del fatídico incendio del 2006, se pueden notar al fondo las áreas quemadas de un color grisáceo (Foto del Biol. Carlos Velazco)
No obstante, los incendios catastróficos propician la perdida de sitios de anidación o recursos alimenticios para las cotorras serranas. En 2006, incendios forestales devastaron cerca de 2,000 ha de bosque de pino en la Sierra Madre Oriental que provee recursos alimenticios para la cotorra serrana  impactando directamente en la productividad de la anidación de la especie. A diferencia de los bosques de pino de otras regiones, los bosques que se encuentran en las zonas de ocurrencia de la cotorra oriental, han mostrado una regeneración muy pobre, después de tales presiones; esto se debe probablemente a la muy delgada capa de suelo rocoso y a las relativamente escasas lluvias en la región. De igual manera, los incendios forestales en la Sierra Madre Occidental han devastado bosques muy importantes para la cotorra serrana occidental destruyendo un total de 3947 ha tan sólo de 2004 a 2008.

Tamaño poblacional

En observaciones hechas sobre Rhynchopsitta terrisi se ha estimado que menos del 25 % de las parejas activas en la población intentan anidar. Otros problemas que se han mencionado para estas especies son la baja tasa de reclutamiento y el tamaño pequeño de las poblaciones. Esto ocasiona que sean pocos los nuevos individuos que reemplacen a los que mueren o son robados, agravando el problema del poco incremento en el tamaño poblacional. El pequeño tamaño poblacional causa susceptibilidad hacia eventos catastróficos, como incendios que pueden acabar súbitamente con el grupo de individuos entero. 


Especialización en el alimento 

Cono de pino piñonero (Pinus cembroides), uno de los alimentos de la cotorra serrana.

Los incendios y la tala de bosques de pinos tienen un impacto fuerte sobre las poblaciones de cotorras serranas debido a su alta especialización en el alimento, limitando los insumos alimentarios que requieren estas aves. Por ello, la distribución restringida a las zonas de alimentación , es también un factor que se suma a los riesgos que enfrentan estas especies. Cabe mencionar que las cotorras pueden ser consideradas especies clave o indicadoras del nivel de calidad de los ecosistemas que habitan pues muestran una dependencia por los árboles viejos que les proporcionan su alimento.

Fuente: Programa de Acción para la Conservación de las Especies. Cotorras Serranas. SEMARNAT- CONANP


En conclusión, las cotorras serranas orientales son sin duda la especie emblemática de la Gran Sierra Plegada, es por ello que se plasma en la imagen que da vida a este proyecto. Es la cotorra habitante único, endémico, ineludible,  la sierra se engalana con su presencia y ella no puede vivir sin la sierra. 

Ella vio su existencia entera en estos cañones y cumbres, entre pinos y oyameles,  entre abundancia de semillas y la voracidad de los incendios renovadores de vida,  vio huracanes abriendo surcos  entre los cantos mondos de los profundos arroyos intermontanos, vio la piel serrana desgajándose abatida por el agua del cielo, ella vio millones de generaciones reflejadas en la sombra que las parvadas dibujaron sobre los  arrugados confines de sus sierras, vio y escuchó resonar la canción de su gutural melodía entre las murallas del laberinto pétreo, pero un día vio con asombro la llegada humana a estos confines, los vio crecer y transformarse, los vio venir, subir y multiplicarse, los vio arañando las faldas de su territorio, los vio avanzar como un cáncer transformando lo vivo a muerto todo lo que tocase, lo vio arrasando con la única cosa que durante millones de años atesoró...y ahora?