30 abril 2011

El porqué de la biodiversidad mexicana



 
 
Qué es la biodiversidad? 


Muchos autores a través de los años han tratado de definir el concepto de biodiversidad, así mismo instancias internacionales han buscado integrar un concepto que englobe todos los aspectos que la conforman para ser comprendida de la misma manera por todos los habitantes de la tierra, pero limitarnos a establecer un concepto textual impreso en una realidad antropogénica de lo que la biodiversidad  significa sería limitarnos terriblemente, además quedaríamos extremadamente cortos en una visión simplista y llanamente humana. Aún así se ha definido a la biodiversidad como:

"La variedad de organismos vivientes considerando todos los niveles desde la genética, hasta la especie, niveles taxonomicos más altos e incluyendo la variedad de hábitats y ecosistemas".

En sí, yo concibo la biodiversidad como la suma total de organismos vivientes que habitaron y habitan actualmente el planeta, junto con todas sus formas, también las conexiones, los ecosistemas tanto terrestres como acuáticos, todo en una escala sin tiempo porque la vida va evolucionando.

La vida ha estado transformándose a través del tiempo y por ende ha encontrado la forma de dispersarse por toda la superficie terrestre, evolucionando y adaptándose a la par de las condiciones ecológicas de los sitios conquistados y creando así zonas al rededor del mundo denominadas reinos biogeográficos, definidos como grandes extensiones con flora y fauna particular debido a su aislamiento durante la deriva continental, concentrando en ellas características biológicas tales que les brindan su identidad particular. Un ejemplo plausible de ello son las coníferas, cuya diversidad máxima se ubica en los reinos biogeográficos neártico y paleártico, adaptadas a climas fríos, mientras que plantas como las bromelias y las orquídeas se distribuyen mayormente en los reinos paleotropical y neotropical.

La Biogeografía es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos sobre la Tierra, así como los procesos que la han originado, que la modifican y que la pueden hacer desaparecer, por ende se ocupa del estudio de los reinos biogeográficos y sus divisiones en subreinos, provincias etc.

Fue el botánico suizo de Candolle (1820) el primero en distinguir entre biogeografía ecológica e histórica, al referirse a las causas físicas que operan en el tiempo presente y las causas que actuaron en un tiempo pasado, pero que hoy ya no se perciben. 

Posteriormente las regiones biogeográficas fueron identificadas por el ornitólogo inglés Philip L. Sclater (1829-1913) y el botánico alemán H.G. Adolf Engler (1844–1930). Establecer sus límites nunca ha sido tarea fácil, pues hasta la fecha existen debates y desacuerdos. Armen Leónovich Tajtadzhián, botánico ruso, fue otro investigador prominente de la sistemática y biogeografía que desarrolló su esquema de la clasificación de las Magnoliophyta desde 1940, que destacaba las relaciones filogenéticas entre las plantas. Su sistema permaneció desconocido para los botánicos de Occidente hasta después de 1950, cuando comienza su relación con el botánico estadounidense Arthur Cronquist, cuyo esquema de clasificación de las plantas se vio muy influido por la colaboración con Tajtadzhián y otros botánicos del I. Botánico de Komarov.


a) Regiones Zoogeográficas y b) Regiones florísticas del mundo (de Cox y Moore, 1993).
Miklos Udvardy propuso en 1975 otra clasificación de las regiones biogeográficas del mundo dividiéndolas en provincias, que sirvió de base a la clasificación realizada por los expertos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en el siglo XXI. He aquí un ejemplo de la división del reino neártico:


Provincias de la Región Neártica por Udvardy, 1975.

Desde hace muchos años la biodiversidad de México llamó la atención de naturalista e investigadores por su complejidad biológica relacionada con la gran heterogeneidad del medio físico mexicano, que a su vez es producto de una historia geológica y climática muy compleja. La forma de embudo del territorio mexicano, ancho en el norte y estrecho en el sur, los sistemas montañosos (Sierras Madre) que convergen hacia el sur y sureste de México, la acción de los vientos alisios y la oscilación estacional del cinturón subtropical de alta presión contribuyen a un patrón climático tan diverso que, al aplicar cualquier sistema de clasificación, todos los climas quedan representados en el país (García 2004; Vidal-Zepeda 2005): desde muy secos en el norte, hasta subhúmedos y muy húmedos al sur; secos y subhúmedos en la vertiente pacífica hasta húmedos con lluvias todo el año en la vertiente del Golfo de México; tropicales sobre las costas y depresiones, hasta fríos en los picos de las montañas más altas, por encima de los 4 000 m de altitud. 

Distribución de los climas de México.

Las temperaturas tienen un comportamiento correlacionado con la elevación del terreno sobre el nivel del mar. Las temperaturas medias anuales más altas (mayores a los 26 °C) se presentan a lo largo de las costas y disminuyen paulatinamente hacia las montañas, alcanzando los niveles más bajos en las cimas nevadas de volcanes como el Pico de Orizaba, los nevados de Colima y Toluca y la Sierra Nevada (Iztaccíhuatl-Popocatépetl). Por otra parte, la oscilación anual de temperaturas (oat) —la diferencia de temperaturas entre los meses más frío y más caliente— muestra un comportamiento correlacionado directamente con la latitud. De esta manera, las costas de Chiapas se caracterizan por una oat casi nula o isotermal (inferior a los 5 °C), mientras que el extremo norte de México, al norte del Trópico de Cáncer, muestra un clima más extremoso, que alcanza hasta los 25 °C de oscilación.

 En general, al sur del Trópico de Cáncer la vertiente del Golfo de México es más húmeda que la del Pacífico, como resultado de la acción de los vientos alisios. En cambio, al norte del Trópico de Cáncer el aire desciende como consecuencia de la convergencia a gran altitud de las corrientes de retorno de los grandes sistemas de vientos (alisios y “del oeste”). Esta gran subsidencia del aire se conoce como anticiclón y es causa de la presencia de los principales desiertos en el mundo. Así, entre los 23° y 30° de latitud norte encontramos los desiertos Sonorense y Chihuahuense. Estas tendencias climáticas se modifican por el relieve, que produce el llamado “efecto de sombra pluvial” sobre todas las cordilleras, donde se alternan una vertiente húmeda a barlovento y otra seca a sotavento (Mosiño 1974). Todas las cordilleras muestran ese patrón. 

 
El lado este de la Sierra Madre Oriental presenta bosques de encinos con abundantes lluvias y un clima agradable como el caso de Las Adjuntas en Santiago N. L., mientras que al otro lado de ella, el Altiplano  Neolonés en los llanos de la Soledad del municipio de Galeana son semiáridos con climas extremosos y vegetación de matorrales xerófilos, todo lo anterior en menos de 80 km de distancia en linea recta.

Con base en el sistema de seis regiones mundiales del medio terrestre propuesta por Sclater (1858) y desarrollada por Wallace (1876), Hemsley (1887) dividió a México en dos grandes “zonas”, una Norte y otra Sur, que corresponden con la Neártica y Neotropical, respectivamente. 

México dividido en dos: Reino Neártico y Reino Neotropical.

La zona Norte abarca desde el Río Bravo hasta El Paso y desde ahí oblicuamente hasta el Río Gila, que desemboca en el Golfo de California; al sur alcanza los estados de Sinaloa, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, extendiéndose cerca de 11° de latitud. 

La zona Sur se ubica entre los 16 y 23° latitud norte y 87 y 107° longitud oeste. Sin embargo, por su parte más ancha se extiende solo 8° de latitud. En esta zona Sur se incluyen todos los volcanes principales: de Colima, Cofre de Perote, Pico de Orizaba, Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Zempoaltépetl y San Cristóbal.

No han sido pocos los autores que se han dado a la labor de regionalizar la biodiversidad de México, pues ha habido trabajos enfocados a dividir regiónes florísticas de acuerdo a las especies vegetales vasculares, además herpetofaunísticas de anfibios y reptiles, mastofaunísticas etc. tal como se muestra a continuación.

Propuestas de Regiónes Biogeográficas para México.

Otras propuestas de regiones biogeográficas para México.


Provincias biogeográficas de México.

Provincias biogeográficas de México de acuerdo a diversos autores.

La gran heterogeneidad del medio físico ha permitido el desarrollo de una elevada riqueza de especies que están integradas, a su vez, en gran variedad de ecosistemas. El patrón de distribución de la vegetación es resultado del clima sobre un relieve de constitución geológica determinada.

 

Todo lo anterior ha resultado fortuito para México, pues posee un alto grado de diversidad que lo colocan en el 4to lugar a nivel mundial en cuanto a diversidad biológica se refiere:
  • El 5to lugar en diversidad de plantas vasculares con 23,424 especies.
  • El 8vo lugar en diversidad de aves con 1,107 especies.
  • El 3ro en diversidad de mamíferos con 535 especies.
  • El 2do lugar en diversidad de reptiles con 804 especies.
  • Y el 5to lugar en diversidad de anfibios con 361 especies.
Fuente: Espinosa, D., S. Ocegueda et al. 2008. El conocimiento biogeográfico de las especies y su regionalización natural, en Capital natural de México, vol. I : Conocimiento actual de la biodiversidad. Conabio, México, pp. 33-65.