02 junio 2011

EL USO DE LA PALMA (Brahea sp. ) EN LA ECONOMÍA DE LA ETNIA PAME (XI´ÓI) DE LA SIERRA MADRE ORIENTAL

Como parte de un trabajo de investigación con tema libre para la materia de Botánica Económica, decidí compartirles esta entrada, pues me resulta interesante los múltiples  usos que  la etnia Xi´ói le brinda a las palmas del género Brahea, cabe destacar que dicho género es considerado como típicamente mexicano y 3 de sus especies son endémicas de la Sierra Madre Oriental: B. moorei, B. berlandieri y B. decumbens, una razón más para celebrar la gran diversidad que atesora nuestra sierra. Espero les agrade esta entrada aunque este un poco extensa.

ABSTRACT

Economic botany is a branch of botany that studies all those plant species that are useful in the human economy, so that this knowledge plays a crucial role in the conservation of plant diversity that has Mexico. In the case of palms in Mexico have been described 20 genera with about 100 species, of which gender Brahea is considered typically Mexican genre by presenting most of its species distributed within the country. There are 14 species in our country, of which species Brahea dulcis, Brahea moorei and Brahea decumbens (last two endemic), are distributed in the rocky hillsides of oak woodlands and montane shrub lands of the Sierra Madre Oriental in ethnic area known as the Pamería, in the middle region of the state of San Luis Potosi (which includes the municipalities of Ciudad del Maiz, Alaquines, Cardenas, Tamasopo, Rayon and Santa Catarina) and north of the Sierra Gorda of Querétaro state (in the Jalpan municipality). The Pames calls itself  Xi'ói, is one of the few ethnic survivors and descendants groups of the Chichimecas and is one of the least studied in Mexico and since the prehispanic time are dedicated to collect tender leaves of palm (Brahea sp.) The knowledges of weavers women have been passed on from generation to generation and have been inherited the cultural legacy of the development of palm products such as baskets, backpacks, hats, bouquets, fans, vases, dolls, fruit, roofs of houses etc. Because of the economic gap, their palm handicrafts usually are very poorly paid in the region and often the trip to take them to sell to urban centers is unaffordable, so that activity for years did not mean progress in the economy of his people, however from 2007 and with the help of various government organizations a women's group created the independent "Xi'ói Craft Cooperative in Palma" in order to contribute to the economy of their families and perpetuate the cultural heritage of the uses of palm in the community. Today its products can be purchased through the offices of Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, and women have no need to travel and without the disadvantage of intermediaries.
Keywords: Brahea sp., Pame ethnicity, palm handicrafts.

I.    INTRODUCCIÓN

1.1 Importancia de la botánica económica para la biodiversidad

    La botánica económica es una rama de la botánica encargada del estudio de todas aquellas especies de plantas importantes en la economía humana, ya sea como alimento, material de construcción, medicinal, fibras, como ornamento etc. En México los estudios enfocados a la botánica económica se tornan de gran relevancia debido a la elevada riqueza en la biodiversidad biológica que la nación posee, es debido a la confluencia de dos grandes regiones biogeográficas, la neártica y la neotropical que el territorio nacional ostenta el tercer lugar en diversidad de plantas vasculares con 22,411 especies, de las cuales el 54.2% son endémicas (Magaña y Villaseñor, 2002).

    El conocimiento de las especies a través de estudios florísticos es una labor imprescindible para la conservación de la diversidad vegetal que posee México, no obstante, la botánica económica desempeña un papel crucial para el cumplimiento de dicho objetivo, pues si además de conocer la flora conocemos las posibles utilidades que nos proporciona, será de gran ayuda en la creación de programas y unidades de aprovechamiento que permitan a su vez la creación de áreas naturales que aseguren  la perpetuación de sus poblaciones silvestres.

1.2 El caso de la palma (Brahea sp.)

    Un caso que en lo particular me resulta de gran interés, es el caso de las palmas mexicanas. En México el uso de las palmas tiene una gran importancia económica y cultural para los grupos humanos; este uso está registrado desde el año 6500 A.C. (Rzedowski, 1983; Sayer, 1990 citado en Ugent, 2000; Caballero et al., 2001; Martínez et al., 2002).

    Las palmas ofrecen un enorme potencial para su explotación sustentable, porque muchos productos resultan de distintas partes de la planta, como los frutos, semillas u hojas, y el aprovechamiento de estas partes no necesariamente involucra la destrucción de la planta (O'Brien y Kinnaird, 1996). Sin embargo, el aprovechamiento desmedido de las palmas silvestres  menudo acarrea un efecto negativo en sus poblaciones bajo presión antropogénica (Pavón).

    En México se han descrito 20 géneros, sin embargo, no se puede mencionar con exactitud el número de especies existentes porque hay géneros que están todavía en estudio (Quero, 2000), cuyas especies no están bien establecidas taxonómicamente, sin embargo, es probable que en México existan alrededor de 100 especies.

    De los 20 géneros presentes, algunos son sudamericanos y en México sólo presentan pocas especies como son Scheelea, Orhignya, Geonoma, Bactris, etc.; otros son principalmente centroamericanos como Cryosophila y Synechanthzms y otros más son típicamente antillanos, como la mayoría de los que se encuentran en la Península de Yucatán, entre ellos: Pseudophoenix, Coccothrinax, Roystonea Acoelorraphe. Solo hay tres géneros que se pueden denominar típicamente mexicanos, ya que todas o la mayoría de sus especies se encuentran aquí; tal es el caso de Washingtonia, Sabal y Brahea (Quero, 2000), éste último género es el objeto de nuestro estudio.

    El género Brahea, fue descrito por Martius en 1838 tipificándolo con la especie Brahea dulcis. A partir de ello, se han descrito 13 especies, todas ellas creciendo en suelos calizos a altitudes mayores a los 800 m:

•    Brahea moorei L.H.Bailey ex H.E.Moore, 1951.
•    Brahea nitida
André, in Rev. Hort. 1887.
•    Brahea decumbens
Rzed.,1955.
•    Brahea dulcis
(Kunth) Mart., 1838.
•    Brahea berlandieri
Bartlett, Pub. Carnegie Inst. Wash. 461: 31. 1935.
•    Brahea edulis
H.Wendl. ex S.Watson, 1876.
•    Brahea aculeata
(Brandegee) H.E.Moore, 1980.
•    Brahea salvadorensis
H.Wendl. ex Becc., 1908.
•    Brahea pimo
Becc., 1908.
•    Brahea elegans
H. E. Moore, Baileya 19: 168. 1975.
•    Brahea brandegeei
(Purpus) H.E.Moore, 1975.
•    Brahea armata
S.Watson, 1876.
•    Brahea sarukhanii
H.J.Quero, 2000.


    De estas 13 especies 4 se distribuyen en la región fisiográfica de la Sierra Madre Oriental desde Nuevo León hasta Hidalgo y 3 son endémicas de la región:

•    Brahea berlandieri: Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí? Querétaro?, e Hidalgo? (endémica).
•    Brahea moorei: Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro y Tamaulipas (endémica).
•    Brahea dulcis: Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y en Guatemala.
•    Brahea decumbens: San Luis Potosí y Tamaulipas (endémica).

1.3 La palma en la Sierra Madre Oriental

Figura 1. Palmas en la Sierra Madre Oriental creciendo en sustratos calcáreos

    De manera general la Sierra Madre Oriental es un conjunto de sierras plegadas con una geología de origen sedimentario marino por el plegamiento de capas de material carbonatado proveniente de la acumulación de los restos de conchas de la antigua fauna marina que habitaba los mares someros del golfo de México. A través de diversos episodios orogénicos la sierra tomo forma y se plegó emergiendo del mar, siendo la orogenia laramídica la principal promotora de la deformación,  dando origen a esta cadena de montañas durante la era Cretácica superior  hasta la Cenozoica  terciaria (hace aproximadamente unos 70 – 40 millones de años).  Por ende, los suelos de origen calcáreo son los predominantes a lo largo de la cadena de montañas y la roca caliza es el sustrato donde se desarrollan las poblaciones de Brahea en el área de estudio (Fig. 1).

    Cabe destacar que desde el punto de vista fisiográfico y geológico, la sierra fue dividida en subprovincias, dentro de las cuales destaca el Carso Huasteco, en donde se ubican las principales localidades Pames, dicha denominación es debida al proceso de karstificación, el cual se refiere a la disolución del sustrato calcáreo a causa de la acción del agua de lluvia que al infiltrarse entre las grietas de los macizos montañosos reacciona con el dióxido de carbono de la atmósfera convirtiéndose en ácido carbónico el cual se abre paso entre la roca y crea inmensos sistemas hidrológicos subterráneos.

1.4 Amenazas y estado de conservación

    Las  poblaciones naturales  de las 3 especies de palmas que están en la zona de estudio,  han disminuido paulatinamente debido a factores externos, más que a problemas genéticos de las mismas poblaciones, principalmente por las actividades antropogénicas de sobreexplotando de las poblaciones, las quemas prescritas para la apertura de áreas agrícolas y la ganadería que destruye la vegetación natural donde habitan estas palmas (Quero, 2000) (Fig.2 a,b,c,d). En consecuencia B. moorei se encuentran bajo protección especial por la NOM-059-SEMARNAT-2010.

a) Palma quemada después de la salida de control de una quema de saneamiento contra el descortezador del pino.
b) Quema de saneamiento, afectó poblaciones de palma en la Sierra Gorda de Querétaro.
c) El ganado también afecta a las palmas, pues suele alimentarse
libremente en el matorral sumbontano donde éstas habitan.
d) Zonas desmontadas con fines agrícolas, otra gran amenaza de las palmas

1.5 Los Pames Xi’ói

    Los Pames (autodenominados Xi’ói) es uno de los escasos grupos étnicos sobrevivientes que descienden de los Chichimecas y uno de los menos estudiados de México que etnia habita las estribaciones montañosas del sotavento de la Sierra Madre Oriental en San Luis Potosí y Querétaro (Ordoñez C., 2004). Sus orígenes se remontan al año 2500 a.C.; después del mestizaje o toltequización de las culturas chichimecas y mesoamericanas, el grupo de los Pames se dividió. Durante la conquista española eran considerados bárbaros y adquirieron su nombre peyorativo posiblemente de muep, “no”, término que utilizaban los nativos xi’ói al ver a los españoles: “no, no, no, no”, es decir, “muep, muep, muep, muep”, que después pudo haberse entendido como   “muepa, muepa, muepa, muepa”, que se escucha como “pamúe, pamúe…”, expresión que se fue transformando en “pamie” y finalmente en “pame”, como menciona en sus anotaciones Antonio de la Maza (1997). Durante esa época tenían un sistema de nomadismo cíclico, con un período de siembra y cosecha, y otro de recolecta y caza (Chemin B., 1984). Durante la guerra chichimeca muchos xi’ói fueron aniquilados y otros huyeron a la sierra. Los que quedaron fueron congregados en misiones, cuyos bienes fueron puestos posteriormente en manos de terratenientes, obligándolos a replegarse a zonas serranas más alejadas e inaccesibles (Chemin B., 1984; Ordóñez C., 2004) (Fig. 3).

Figura 3. Mujeres Xi´ói en el Templo de Nuestra Señora de la Asunción en
Santa María Acapulco. Foto por Ecoantropo.


II.    ÁREA DE ESTUDIO

2.1 La Pamería en la Sierra Madre Oriental

La Pamería es hoy una región indígena que se concentra en la Zona Media del estado de San Luis Potosí y abarca parte de la Huasteca potosina y  hacia el sur, el noreste del estado de Querétaro (Fig.4).

Figura 4. Zona que abarca la Pamería.


    Cabe mencionar que hasta la década de los cincuenta del siglo XX, la Pamería llegaba hasta Pacula y Jiliapan, poblaciones ubicadas al noroeste del estado de Hidalgo, mismas que colindaban con los estados de San Luis Potosí y Querétaro (Ordoñez, 2004).

    Desde el punto de vista político, la Pamería actual abarca seis municipios que forman una franja paralela a la Sierra Madre Oriental. De norte a sur estos municipios son Ciudad del Maíz, Alaquines, Cárdenas, Tamasopo, Rayón y Santa Catarina en el estado de San Luis Potosí, además Jalpan de Serra en el estado de Querétaro en donde se encuentran asentados alrededor de 200 habitantes que pueblan varias localidades: San Juan de los Durán, El Pocito, Tancoyol, Las Flores, Las Nuevas Flores, San Antonio Tancoyol y El Rincón (Ordoñez, 2004).

    A nivel nacional, viven en hogares pames 12,572 individuos, de éstos radican dentro de la Pamería 11,483, en lugares que se autodenominan como pames. De la población pame que habita en la Pamería, el 89% está concentrada únicamente en tres municipios: Rayón, Tamasopo y Santa Catarina. Este último tiene mayor cantidad de pames y en él se encuentra Santa María Acapulco, población considerada el núcleo pame más importante en varios sentidos: por un lado, es el que tiene mayor cantidad de pames (5,767) repartidos en comunidades indígenas; en segundo lugar, lingüísticamente es donde habita, respecto de los demás municipios, la mayor cantidad de hablantes de pame, y, por último, es el principal centro ceremonial de la Pamería. En ese territorio tan diverso, rico en climas, paisajes y fronteras, los Pames tienen la oportunidad de obtener gran variedad de alimentos y materias primas por medio de la caza, la recolección y la agricultura incipiente (Ordoñez, 2004). . Uno de los recursos que más utilizan en su vida cotidiana es sin duda las hojas de la palma.

    Su distribución actual, con amplio espectro de recursos y una variada alimentación, es resultado de su compleja evolución histórica en distintos ambientes.

    El clima en el área xi’ói es generalmente templado subhúmedo con lluvias en verano. Sin embargo, las variantes de altitud desde los 350 hasta los 1400 msnm propician diferentes tipos de vegetación: bosques de encino y mesófilo de montaña en zonas altas y húmedas, y selva baja caducifolia y matorral submontano en zonas más secas y cañadas al occidente. Éste último, el matorral submontano, es un tipo de vegetación arbustivo, formado por especies leñosas de hasta 5 m de alto, por lo general deciduas. Por su situación geográfica, el matorral submontano se ubica en el límite de las regiones semiáridas, en contacto con formaciones ecológicamente secas (matorral espinoso), y con agrupaciones más húmedas por efecto de altitud o exposición (bosques de encino) (Puig, 1991). En el matorral submontano del núcleo de La Palma, existen comunidades en donde los xi’ói y aún conservan gran cantidad de plantas como parte de su sabiduría ancestral.

2.2 Tipo de Vegetación de la Pamería

    El tipo de vegetación principal en donde se distribuyen las poblaciones de la palma y están ubicadas las localidades Pames es el matorral submontano, el cual es definido como una comunidad vegetal que prospera en climas semiáridos con 450 a 900 mm anuales de precipitación  y que rara vez sobrepasa 2 000 m de altitud. Está distribuida a lo largo de la Sierra Madre Oriental, desde Nuevo León hasta Hidalgo, extendiéndose un poco hacia la Planicie Costera Nororiental y también hacia el Altiplano. Reaparece así mismo en forma algo modificada en Puebla y Oaxaca. Es un matorral generalmente inerme, alto (3 a 5 m) y denso, más o menos perennifolio, que se desarrolla sobre suelos someros de laderas de cerros, en la mayoría de los casos formados de roca sedimentaria. El tamaño de la hoja o foliolo es en general mayor que en caso de los matorrales xerófilos (Rzedowski, 1978) (Fig. 5).

Figura 5. Matorral submontano con palmas.
    
    Otro tipo de vegetación para las poblaciones de palma son los encinares arbustivos, según Rzedowski (1966: 174-181), en San Luis Potosí existen varias comunidades que califican como encinares arbustivos, el encinar arbustivo de Quercus tinkhamii es quizá el más extendido en San Luis Potosí, donde prospera sobre substrato de roca caliza. Puede medir 0.6 a 2 m de alto y a menudo también consiste de masas puras, aunque llega a compartir la predominancia con arbustos diversos, en su mayoría de los géneros ya mencionados; entre los que el autor destaca a Brahea, entre otros.

    En Querétaro existen bosques de encino y en menor proporción algunos fragmentos de bosques de cedro en los cuales también se ha encontrado la presencia de Brahea, creciendo en los afloramientos rocosos de las laderas de barlovento (Fig. 6).


Figura 6. Bosque de cedro y bosque de encino con palmas.

    Un tipo de vegetación especial es la del palmar, comunidad vegetal caracterizada por la predominancia de especies pertenecientes a la familia Palmae, en este caso del género Brahea los cuales se encuentra a lo largo de la Sierra Madre Oriental (Fig.7). Aunque las palmas pueden vivir en el matorral submontano y los encinares arbustivos,  los verdaderos palmares prosperan en su mayoría en zonas de clima caliente y húmedo a semihúmedo y su distribución geográfica es a manera de manchones aislados bastante restringidos a suelos derivados de calizas o de otras rocas ricas en carbonato de calcio que prosperan principalmente sobre suelos someros  pedregosos  de laderas de cerros. La existencia de estos palmares, al menos en la mayor parte de los casos, debe estar condicionada por incendios periódicos causados por el hombre. Prosperan en general entre 1 200 y 2 200 m de altitud, muy frecuentemente en zonas de transición entre el bosque tropical caducifolio y los encinares, o sea en zonas no muy húmedas y en las que se presentan heladas con más o menos regularidad (Rzedowski, 1978).


Figura 7.  Palmar de B. dulcis  en San Antonio Tancoyol, Qro.
                  
III.    RESULTADOS


3.1 Especies de palma distribuidas dentro del área de estudio

    Encontramos que dentro de la región que ocupa la Pamería en la actualidad, se distribuyen con certeza 3 especies de palmas de las cuales 2 especies son endémicas de la Sierra Madre Oriental (Quero, 2000):

    Brahea decumbens: Esta es una especie de palma acaulescente con hojas color verde glauco que como su nombre científico lo indica su tronco de hasta 1 m de alto y de 10- 20 cm de diámetro presenta una forma decumbente o caída, es además una especie endémica de la región de la Sierra Madre Oriental en los estados de Tamaulipas y San Luis Potosí. Sus poblaciones crecen en suelos calizos en laderas con altitudes más allá de los  800 msnm asociadas con bosque de encinos (Quero, 2000). Sus poblaciones son escasas y a menudo las cabras se alimentan de sus frutos y semillas, reduciendo aún más sus posibilidades de recuperar sus poblaciones (Fig. 8).

Figura 8.  B. decumbens en su hábitat rupícola.

    Brahea moorei: Son palmas acaulescentes o con pequeño tronco que no llega a medir más de 40 cm de alto, sus hojas  son erectas o extendidas de aspecto glauco azuloso característico. Es un elemento calcífilo de hábitats más bien rupícolas, desarrollándose en lugares rocosos de 800- 2250 msnm, en laderas de pendiente a menudo habitante del bosque mesófilo de montaña en Querétaro e Hidalgo, pero más preferentemente en bosques de encino o coníferas en San Luis Potosí (Fig.9).

Figura 9. B. moorei  también llamada palma enana.
    Su periodo de floración comienza en marzo y termina en octubre. Esta es una especie endémica de la Sierra Madre Oriental en Tamaulipas., San Luis Potosí, Querétaro e Hidalgo (Quero, 2000). Es una especie citada en la NOM-059 debido a que presenta bajas en sus poblaciones a consecuencia del cambio de su hábitat a potreros o áreas agrícolas.

    Brahea dulcis: Es la especie más abundante y tiene una distribución muy amplia, por lo que no es endémica; y como todas las especies de este género, se le encuentra en suelos calizos, en altitudes superiores a los 800 m y forma asociaciones casi puras en terrenos perturbados. Es una palma caulescente de hasta 8 m de altura. Cabe mencionar que esta palma es la especie más variable de todo el género, debido a su tamaño que puede ser achaparrado o en extremo alto, así como sus hábitos que en ocasiones llegan a ser rastreros, a menudo se le encuentra solitaria, otras veces es colonial y sus hojas  a veces son glaucas y presentan variadas tonalidades de verde. Esta es una especie muy común en la zona y no presenta ninguna categoría de riesgo, se la encuentra asociada a terrenos perturbados (Quero, 2000) (Fig. 10).

Figura 10. B. dulcis en los límites de Querétaro y S. L. P.
    Hay que aclarar que B. decumbens y B. moorei son especies acaulescentes y muy semejantes pero están bien diferenciadas taxonómicamente debido a sus características  en las inflorescencias (Quero, 2000), además B. moorei presenta hojas glaucas color azuloso, mientras que en B. decumbens son más bien de color verde.

3.2     Especies de palma utilizadas por los Pames

    Hasta la fecha no se han realizado estudios formales para determinar con exactitud cuáles son las especies que con más frecuencia aprovechan los Pames de un municipio u otro. Pero definiendo la distribución de las poblaciones y de acuerdo con la literatura del aprovechamiento por otros grupos étnicos, quizá la especie más usada sea Brahea dulcis, seguida de B. moorei y finalmente B. decumbens que es la que presenta una distribución más escasa.

    Además, por comentario personal, las poblaciones Pames de Querétaro suelen usar con más frecuencia a B. moorei por la facilidad con la que se obtienen sus hojas debido a que es una palma enana.

    Habría que investigar si la calidad de las hojas difiere entre especies y sí cada una se usa para elaborar diferentes enseres o artesanías.

     3.3 La importancia de la palma para la etnia Pame

    La palma ha sido un recurso crucial en la cotidianidad de los Pames, pues lo encontramos prácticamente presente en todos los rasgos que conforman el sincretismo de su cultura. Dentro de la cosmogonía de su pueblo, el más importante de sus Dioses, quien rige la venida de las lluvias y la regeneración año con año de la vegetación de los matorrales circundantes, es sin duda el Dios Trueno. Este Dios es dual, es decir es benéfico y temido a la vez, pues él se encarga de hacer surgir las cosechas con la traída de las aguas buenas en forma de lluvia, no obstante si no es respetado debidamente, podría entonces provocar grandes tormentas que terminan en inundaciones y la pérdida de toda la cosecha. Como señal de protección, los Pames bendicen en Semana Santa manojos tejidos de palma, los cuales cuelgan en sus cocinas, para el día en que el trueno, “enojado”, no los deje dormir, quemarlos en el fogón de sus casas, efectuando así una pequeña ofrenda al Dios Trueno. Todos los medios que los Pames han encontrado como necesarios para pasar la época de sequía los hallan directamente del monte. Los Pames van directamente al campo a colectar lo necesario y aunque en la actualidad ya muchos prefieren tener cultivos en los solares de sus viviendas, antaño preferían ser recolectores nómadas.

3.4    Cosecha de la palma


La hoja se corta, se deja secar unas veces para hacer algunos objetos,
otras se hierve para hacerla flexible y manejable.
    Una de las actividades de colecta que les ha quedado más arraigada es la cosecha de la hoja de palma, actividad que los Pames realizan durante todo el año, sin embargo la recolecta suele intensificarse durante marzo y abril, previo a la Semana Santa, pues las usan para trenzar ramos de todas formas y tamaños que serán utilizados dentro de las peregrinaciones cristianas para ser bendecidas el Domingo de Ramos. Todas las familias Pames acostumbran cosechar hojas de la palma. El corte de las hojas se lleva a cabo por hombres y jóvenes, pero las mujeres son quienes los acompañan para hacer paquetes que se transporten más fácilmente. Los cortadores de hojas seleccionan las hojas más tiernas, que aún se encuentran cerradas y generalmente están ubicadas en el corazón, por lo general no cortan todas las hojas tiernas, pues de otro modo la palma tardará en dar hojas el año entrante. Esta actividad se ha mantenido durante siglos en los mismos palmares de la zona, y contrario a lo que se pensaría por la presión que las actividades de los pames ejercen hacia las poblaciones de la planta, los palmares no se han visto afectados significativamente. Existe un estudio para ver cómo afecta la cosecha de Brahea dulcis por las comunidades Otomíes del Estado de Hidalgo, encontrando que los palmares bajo cosecha tienen una mayor densidad de individuos que aquellos que no han sido cosechados en décadas, además las plantas se han mantenido de tamaños bajos por la “poda” en comparación con las áreas sin cosecha donde los individuos están aislados y de un gran porte (Pavón, 2005).

    Los Pames argumentan que la palmar no necesita ningún manejo, aunque irónicamente, la cosecha en sí es un tipo de manejo antropogénico, para ellos las poblaciones del monte han crecido solas y lo único que hacen es cortar las hojas jóvenes para que puedan ser tejidas más fácilmente antes de que se vuelvan recias o coriáceas, lo cual las vuelve difíciles de tejer y manejar.

    Los ancianos juegan un papel primordial en la cosecha de las hojas de la palma, ya que son las abuelas  quienes  con paciencia le enseñan a los niños e corte y tejido de la palma (Ordoñez, 2004).La colecta también se hace de hojas adultas, algunas de ellas que  incluso están secas y ya se han caído de la planta,  esto lo hacen con el fin no de trenzarlas sino de utilizarlas para elaborar el techo de sus viviendas; aunque dicha actividad ha caído un poco en el desuso pues los Pames ahora prefieren utilizar la lámina o el block para construir sus casas.

3.5 Productos elaborados con la palma


    Para elaborar los productos, las hojas de palma deben pasar por una etapa de secado para que estén turgentes pero flexibles a la vez, contrario a la elaboración de ramos donde las hojas deben estar un poco tiernas para poder tejerlos más fácilmente. En general los usos varían dependiendo de las necesidades, pero podrían clasificarse en 4 tipos como muestra la tabla a continuación:


Artesanías hecha con palma Brahea sp. Tomadas del catálogo 2008,
fotos de Norma García Huerta.


    Además de los usos que le dan a la palma para elaborar enseres y artesanías, la etnia elabora sus viviendas tradicionales con materiales de la región como el carrizo, la caña de maíz, caña de azúcar, tablas de diferentes maderas, junco, varillas de arbustos y el techo de palma (Fig. 1) y aunque ha habido influencia de los mestizos pues las construcciones modernas se hacen de adobe con techos de lámina y cartón, actualmente aún existen muchas viviendas con su techo íntegro de palma y  hay quienes aún duermen sobre petates hechos del mismo material (Ordoñez, 2004).
Figura 11. Techumbre de palma.

    Respecto al uso de la palma para construir el techado de las viviendas, cabe señalar que en el núcleo de la Pamería, ubicado en la localidad de Santa María Acapulco, existe el templo de Nuestra Señora de la Asunción, una misión franciscana del siglo XVIII que sufrió un incendio el 1 de julio del 2007 cuando le cayó un rayo, devorando su techo de palma original. Actualmente dicho templo esta en restauración, por lo que nuevamente se le pondrá su techo de palma para respetar su estilo arquitectónico, único en América Latina.

3.6 El mercado tradicional de la palma y sus bajos ingresos

    Como en muchas etnias, las labores diarias comienzan antes de que el sol salga, y más tomando en cuenta las altas temperaturas que a menudo se registran en la zona media de San Luis Potosí, es entonces cuando las mujeres acompañadas de sus esposos van en busca de la palma por las veredas de la sierra, la cual colectan, secan y deshebran para poder elaborar sus productos, los cuales se tejen hábilmente bajo la tutela de las abuelas y las madres, pues el tejido es una herencia cultural de los aprendizajes domésticos que se transmite de una generación a otra entre las mujeres principalmente, aunque los niños también suelen saber tejer.

    El mercado tradicional es muy arduo, pues si hay oportunidad las mujeres apenas pueden darse el lujo de costearse un  viaje para ir a las cabeceras municipales principalmente de Rayón, Cárdenas y Tamasopo a vender sus productos.

    Un ejemplo claro de lo mal pagado de sus productos es la venta de un petate en 20 pesos, lo cual lleva dos días de tejido. Con todo y los bajos costos de sus productos en la región media de San Luis Potosí, la venta tradicional de artesanías  de palma  forma parte insustituible en la economía permanente de las familias, no obstante estas actividades económicas se complementan con otras como la agricultura  en laderas y solares, así como la cría de ganado menor.

3.7 Hacia una nueva oportunidad económica



 

    En Santa María Acapulco, desde el 2007 se creó una Cooperativa de Artesanías de palma conformada por 59 mujeres, un hombre y algunos niños Pames dedicados exclusivamente a la elaboración de artesanías que beneficia indirectamente a 600 pobladores. Dicha actividad emprendedora nace a raíz de la inquietud de las mujeres de la etnia, con ayuda de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural,  el Instituto Nacional de las Mujeres y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

    Dentro de los objetivos de la cooperativa esta la continuidad de la tradición del uso de la palma, así como el incremento de sus ingresos para la mejora del ambiente en el que se desarrolla la etnia y en la actualidad se encuentra en la etapa de autogestión y autosustentabilidad, aunque las mujeres siguen recibiendo cursos de capacitación enfocados a la administración de este negocio tan valorado por los amantes de las artesanías mexicanas (Fig. 12).
Figura 12. Cooperativa Xi´ói de de Artesanías de Palma.

    Las artesanías para venta, a diferencia de aquellos enseres que se usan en los hogares son más laboriosas porque el tejido no puede llevar defectos y además se tiñen con tintes naturales para hacerlas más atractivas, por lo que con todo y el proceso de pintado una artesanía pequeña y simple como un lapicero puede tardarse todo un día.

    Las artesanías se venden todo el año y cada pieza tiene un precio fijo. Esto viene especificado en una etiqueta que se cose a cada objeto y que lleva el nombre y apellido de una de las  tejedoras de la cooperativa y que representa el valor que ella considera que tiene su trabajo. La venta fuera del área de la comunidad de Santa María Acapulco se hace por medio de voluntariado. No hay intermediarios, pero las ventas se concretan en conjunto con las organizaciones involucradas en la Cooperativa en las ciudades de San Luis Potosí y el Distrito Federal y a través del portal de internet donde se puede conocer el catálogo y realizar los pedidos:






IV.    CONCLUSIONES

    El uso de las plantas es un rasgo ancestral e  inherente a la cultura humana, y al paso de los siglos nuestra dependencia hacia las plantas se ha modificado pero no ha cesado del todo. Son las etnias las que se encuentran íntimamente ligadas con las plantas que les brinda “el monte”, y su vida no sería concebida como tal de no ser por todas aquellas especies de las que hacen uno u otro uso.

    El caso de las palmas del género Brahea de la que la que la etnia Pame hace un acentuado uso desde hace varios siglos,  va mas allá de un gusto por los finos tejidos de sus hojas transformados en miles de figuras, es una necesidad de culto en el sincretismo xi´ói y cristiano, una ventaja contra las inclemencias del agreste terreno donde habitan conformado en el techumbre de sus viviendas y su templo, es el utensilio, el mobiliario, la muñeca para la niña y el abanico para contrarrestar el sopor de las tardes. La vida de la etnia xi´ói sin duda no sería la misma sin entretejer sus lazos con los de las palmas.

    Pero a medida que las necesidades por los recursos naturales se aglomeran en las urbes y la economía pujante avanza y se arraiga con tenacidad entre las sociedades mestizas, son los Pames, y las muchas otras etnias rezagadas en México las que más sufren la pérdida de sus modos de vida, y el caso de la palma no se ha escapado a este destino, la cual tras haber sido aprovechada durante siglos sin repercutir en la dinámica de sus poblaciones, aparece en vías de decremento no por su aprovechamiento, sino por la necesidad de más tierras donde habitar, y así con ello se va también uno de los sustentos más importantes en las comunidades xi´ói de la Sierra Madre Oriental.

    Se busca entonces rescatar del olvido este legado cultural a través de organizaciones sociales, se logra poco a poco sacar del atraso económico y educativo a la etnia con una Cooperativa de artesanías, pero a la vez también debe ser primordial proteger el legado natural de las palmas, que ante la creciente ola en búsqueda de tierras nuevas, se está perdiendo con rapidez y una vez perdido este legado, este capital natural, no será suficiente que las tejedoras reciban un pago digno por sus artesanías porque simplemente no habrá más materia prima para elaborarlas.


V.    BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

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