02 octubre 2011

Rancho Viejo y La Palma, Linares N. L.

Ejido Rancho Viejo y la Palma a la vera del Río Pablillo que baja desde Galeana N. L.

Estos dos ejidos se ubican al pie de la Sierra El Novillo en la cota de los 800 msnm en el municipio de Linares, N. L. En sus inmediaciones la vegetación característica son los pinares en la partes altas como el Cerro La Florida, El Cerro los Tanques, El Cerro Las Anacuas, El Cerro Gordo, El Cerro La Cueva del León y el Cerro El Tigre, mientras que en el estrecho valle intermontano se abren paso densos encinares con un aparente grado de disturbio debido a la presencia de muchas especie de malezas ruderales y especies de vegetación secundaría que han aparecido por las actividades humanas, especialmente la apertura del bosque a tierras de pastos para el ganado o el establecimiento de las milpas.

Entrada a Rancho Viejo y La Palma.
Es una zona templada en esta época del año, aunque en verano puede tornarse cálida, sobre todo en las partes bajas donde desemboca el Río Pablillo y donde está establecida la mayor población perteneciente al ejido. Es una zona muy apacible y la gente se dedica a las actividades de pastoreo, agricultura y silvicutlra, aunque a menudo migra a la pequeña ciudad de Linares donde hay mayor posibilidad de desarrollo para sus familias. 

Antes de arribar al ejido hay que subir una cuesta en donde el matorral submontano que domina la llanura de Linares cambia en transición al encinar y el pinar. Aquí hay Pinus teocote y Pinus pseudostrobus como dominantes en el estrado arbóreo y se acompaña de otras especies codominantes como encinos Quercus sp., madroños Arbutus xalapensis y cedros Juniperus sp. además de una gran cantidad de especies herbáceas que prosperan en los claros del bosque donde les es posible aprovechar mejor la luz solar.

Camino a Rancho Viejo y La Palma, un pinar que se extiende en las partes altas por sobre las laderas del Cerro La Florida.
En los alrededores del ejido, en la partes bajas del valle intermontano están los encinares. Estas comunidades densas se caracterizan porque el estrato arbóreo se encuentra dominado por especies del género Quercus, árboles de la familia de las Fagaceas cuyo origen biológico se sitúa en China y México, por lo tanto no es de extrañarse que México ostente una gran diversidad de estas especies, sin olvidar que después de Oaxaca, hasta la fecha Nuevo León y posiblemente Tamaulipas, sean los estados con mayor diversidad de estos carismáticos árboles belloteros. 

Encinares en época de lluvias del Ejido Rancho Viejo  y La Palma.
Culebra Drymobius margaritiferus, encontrada en el encinar.


Es de esperarse que el nombre del ejido La Palma derive de alguna razón o motivo propio del área. Creemos que ello se debe a que los encinares que aquí existen albergan, sin miedo a equivocarme, una de las poblaciones más abundantes y sanas que yo haya visto de las plantas gymnospermas llamadas locamente como Chamales, o cycadas, que asemejan a una palma por su forma. Estas plantas aparecieron en la tierra allá por la época carbonífera y presenciaron el origen y la extinción de los antiguos saurios, así como la evolución de muchas de las especies con las que actualmente compartimos el mundo. 

Chamales creciendo en el encinar del ejido. Nótese el chamal macho con su cono reproductor.

Pertenecen al orden Cycadales, el cual a su vez está compuesto por las familias Cycadaceae, Stangeriaceae y Zamiacea. En México se distribuye un total de 54 especies de la familia Zamiaceae. De este total, 25 especies corresponden al género Ceratozamia, 13 a Dioon y 16 a Zamia.

 
 

De las especies anteriores en el ejido se distribuye la especie Dioon angustifolium, especie endémica de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León y la Sierra de San Carlos en Tamaulipas y cuyas poblaciones abarcan las cañadas húmedas de los municipios de Iturbide, Aramberri y Zaragoza.


Poblacion de chamales en el encinar del ejido Rancho Viejo y La Palma.

Es una especie bastante flexible, se la ha visto crecer en cañadas calizas con exposición solar abundante, así como en la umbría de este encinar. Al parecer el factor limitante parecen ser los suelos ácidos originados de las rocas sedimientarias, típicas de la Sierra Madre Oriental. 


Los chamales son especies monóicas, esto quiere decir que sus sexos están separados, por lo que hay plantas "machos" y plantas "hembras". Es posible distinguir los sexos unicamente cuando desarrollan sus aparatos reproductores. Mientras el macho presenta un cono esbelto en forma de mazorca, la hembra muestra un cono rechoncho en cuyo interior se desarrollan las semillas.

Chamal hembra.
Chamal macho.

Desafortunadamente, los chamales son especies protegidas por la ley y nombradas en la NOM 059 SEMARNAT- 2010 debido al auge que últimamente han tenido como especies ornamentales, especialmente Cycas revoluta, originaria del sur de Japón. En la ciudad de Monterrey se las ve en plazas, hoteles, restaurantes y hasta hospitales. Su elegante efigie enmarca muchos jardines y encontrarlas en un estado adulto aproximadamente de más de 20 años puede llegar a costar varios  miles de pesos. Afortunadamente las especies ornamentales se consiguen fácilmente en vivero y las poblaciones naturales no están amenazadas por el saqueo, lo que realmente las afecta es el cambio de uso de suelo, la erosión y las prolongadas sequías.

Chamales creciendo con agaves.
Ladera erosionada con chamales en riesgo de caer.

Son además plantas muy particulares, pues de ellas depende la especie de mariposa Eumaeus childraenae, cuyas larvas se alimentan de las hojas tiernas de chamal y por ende se vuelven tóxicas, evitando así los depredadores. Esta mariposa se distribuye en la sierra madre oriental hasta Chiapas y Guatemala, estando asociadas a otras especies de chamales como lo muestra la siguiente investigación.

Eumaeus childrenae, mariposa alas de telaraña chamalina en el cañón de arroyo seco, cercano a Rancho Viejo, Linares, N. L.

Eumaeus childrenae.
Oruga de Eumaeus childrenae alimentándose de una hoja de Dioon angustifolium.



No obstante cabe mencionar que los chamales son de las plantas mas tóxicas del mundo pues contienen dos grupos de azúcares nitrogenados (cicacina y macrozamina), entre otras sustancias tóxicas, que representan los compuestos naturales carcinogénicos más potentes que se conocen. Pero no hay que alarmarnos, esto solo se logra tras su ingestión o la manipulación constante de sus partes.


Como nota final, extraigo un párrafo escrito por el Instituto Nacional de Ecología: Sus conos suelen parecer una mazorca de maíz, razón por la cual los nombres vulgares hacen referencia a "maíz viejo", "maíz de los abuelos", "maíz antiguo", "maíz del monte" (Vázquez-Torres, 1989a, 1989b). En Chiapas, las hojas de algunas especies son usadas para decorar altares, especialmente durante la ceremonia para conmemorar el día de la Santa Cruz con hojas de espadaña (Dioon merolae) (Pérez-Farrera, 1994, 1999). En algunas especies, como el chamal (Dioon edule), las semillas son usadas como fuente de almidones comestibles y para texturizar ropa. En otras especies, como Certozamia mexicana, el cono femenino es usado como insecticida.





Y con el siguiente paisaje del Cañón de Rancho Viejo y la Palma nos despidió la tarde.

Cañón de Rancho Viejo y la Palma, Linares, Nuevo León. Al fondo se divisa la comunidad de La Florida.