19 junio 2012

Padhum

Yo lo vi, estaba parado allá en la punta de aquel risco grande, el que sale más. Estaba quieto mirando todo el valle que pega con la montaña, pero como era mañana de octubre, había mucha neblinita, de esa que se levanta suave entre los encinos, y como a esa hora ya esta todo mundo haciéndose el café y las gordas, pues la humareda de las casas tampoco me ayudó mucho a verlo bien, pero te lo juro que ahí estaba, estaba paradito viendo hacia el valle, solo, tan ausente y presente a la vez, como buscando su valle perdido, porque seguramente aquí vivía antes de que llegaramos, por alla por la cañada honda seguramente iba a refrescarse cuando el calor arreciaba, y los palos esos altos de hualul y volantín, qué va!!! esos han de haber sido sus tapancos, bien cómodos, y en la cueva de los remolinos, uy, ahí debió haberse hecho el nido para que su mujer pariera a sus hijillos, sí, seguramente extraña el valle, sus cerros enmontados, ahorita ya poco queda, todo se lo ha llevado el diablo progreso, pero fíjate,  nada más pasó una nube ligera y se tapó todo el risco y después, como un soplo el tigre se había ido.

Mané Salinas 


APOTEOSIS
La Apoteosis, en la entrada a San Vicente Tancuayalab, fotografía de Angel Yael de Panoramio.

La palabra padhum, viene de la voz Teenek, y quiere decir jaguar, por ello, lugares como Tampasito, en el municipio de San Vicente Tancuayalab en la Huasteca Potosina, que es un palabra hibridizada del castellano y el Teenek Tam-"lugar de", padhum- "jaguar" e ito- "sufijo castellano que indica diminutivo", quiere decir "Lugar del jaguarcito", prueba inequívoca de la herencia cultural y linguística que nos habla un poco de lo que algún día fue la zona de la Huasteca, cuando los jaguares en aquel entonces se paseaban entre los Teenek, y quien sabe cuantos años fue así, antes de que les llegara "el progreso".