16 mayo 2013

Yo soy quien escribe desde este lado de la pantalla

Bueno. Me declaro asidua lectora de múltiples blogs, leo blogs con recetas de cocina, hasta biogeografía, política, leyendas, manualidades, poemas, crítica y también de literatura de terror, sin olvidar historia, antropología, fotografía  y uno que otro con las andanzas de ciertos personajes.

En realidad leo de todo y agradezco mucho que a la gente le guste escribir para el mundo, sin embargo, poco o nada sé de quienes se ponen del otro lado de la pantalla a escribir para nuestro goce.

Así que en esta entrada dejo un pequeño párrafo que describe en breve quien es quien les escribe con muchísimo gusto y pasión por la sierra, de este lado de la pantalla.

Me llamo María Magdalena Salinas Rodríguez, pero desde niña me llaman Mané, igual que como a mi madre le decían sus primas de jóven pero con acento en la "e" y no en la "a". Nací en Monterrey, Nuevo León el 10 de febrero de 1984, un sábado por la mañanita a eso de las 11 horas más o menos, y en dicha ciudad crecí y viví hasta que cumplí 22 años de edad. Estudié la carrera de Biología en la Universidad Autónoma de Nuevo León, y yo quería (como casi todos los biólogos) estudiar jaguares y demás felinos, pero gracias a que cuando cursaba el cuarto semestre en el año 2003, llevé la materia de Biogeografía y conocí la obra Jerzy Rzedowski acerca de la vegetación de México, todo ello acompañado de un viaje a la Reserva de la Biósfera El Cielo en Tamaulipas con el Biol. Alejandro Ledezma Menxueiro, mi vidia dió un giro y decidí que los felinos no eran mi verdadera vocación, aunque al final de la carrera, de nuevo por azares del destino, terminé trabajando con mi segunda pasión después de las plantas, es decir las aves, en este caso las aves de los pastizales de la Reserva de la Biósfera Los Pastizales de Janos, en Chihuahua. Cuando terminé la carrera a los 22 años me dieron trabajo en Janos y ahí viví unos meses y fue donde conocí al que ahora es mi compañero de vida. Después el trabajo se movió a Ciudad Madera, también en Chihuahua pero ahora enclavados en la Sierra Madre Occidental y ahí viví otros meses. Era curioso estar allá y seguir con el ímpetu conocer y estar en la Sierra Madre Oriental... y de no ser por la falta de trabajo y la inseguridad, con todo el gusto del mundo me hubiese establecido en esa hermosa y conservada región del país.

 Si  embargo,  mi esposo y yo nos mudamos a trabajar los dos juntos a la Sierra Gorda de Querétaro en 2008, en el pueblo mágico de Jalpan. Ahí vivimos casi otros dos años y estando allá aprendí todo sobre trabajar con las comunidades, con permacultura, agoecología, manejo de cuencas, con una vida frugal y sobre todo a que mi lugar de vida era sin duda la Huasteca. 

Por ciertos desatinados pasos del destino tuvimos que regresar a Nuevo León, a vivir un año más en otro pueblo mágico, Santiago, pero siendo estos lugares tan caros, nos vimos obligados a buscar otras alternativas y fue cuando caí a estudiar de nuevo a la Universidad, solo que esta vez enfocada al manejo de los recursos de los bosques, en la Facultad de Ciencias Forestales, en agosto del 2010.

Aquí en Linares nació nuestra ONG Rumbo a la Sierra Madre Oriental, a partir de aquí nacieron proyectos como el de la "Flora y Fitogeografía del Cañón de Iturbide, Nuevo León, México", además está gestándose "La Sierra Madre Oriental: conocimiento, manejo y conservación de su diversidad florística", "Diversidad Florística y Fitogeografia de Puerto, Purificación" y finalmente el del "Aula Biocultural de la SMOr". Y por si fuera poco, lo que hace algunos años era un sueño inalcanzable, hoy parece más cerca que nunca: monitorear al rey de los felinos americanos, el gran jaguar de la SMOr de Nuevo León. 

Actualmente seguimos viviendo en una colonia rural de Linares, trabajando día a día en no serle un estorbo al planeta y al contrario, dejarle muchas cosas buenas a nuestro paso, informar acerca de todo lo que nos apasiona, contagiar esa pasión en las personas, fomentar otros estilos de vida, ser promotores de conocimiento y nuevos saberes, enaltecer las raíces de nuestra diversidad biocultural, gritarle al mundo lo que la Sierra Madre Oriental tiene por entregarnos. Esta herramienta visionaria y magnánima llamada internet, nos lo permite y vamos a seguir haciéndolo mientras podamos.

Es por todo esto y mucho más que yo soy quien escribe de este lado de la pantalla.

Buenas noches. (10:33 pm, hora del centro de México).