21 junio 2013

Día de Plaza en Xilitla- Día dos del viaje etnobotánico

El sábado 1 de junio amaneció preocupantemente nublado y con ligera llovizna, típica del clima tropical Af ecuatorial de Kopen, que se caracteriza por temperaturas altas con la media anual siempre superior a 27 °C a nivel del mar y casi constante durante todo el año con amplitud térmica anual inferior a 3 °C, además de lluvias abundantes y regulares siempre superiores a 1500 o 2000 mm por año, y Xilitla es, el punto más norteño con tanta humedad dentro de la Sierra Madre Oriental, los otros picos de precipitación se encuentran en la Sierra Norte de Puebla en la comunidad de Cuetzalan, puesto que está más cerca al mar y sus formidables vientos alisios.

Clima Af Ecuatorial.


Típica mañana de temporada húmeda, justo el primero de junio, a veces las aguas llegan desde mayo y a veces se restrasan hasta julio.

Como la mencioné en el anterior post, pernoctamos en el Hotel Guzmán. Un sitio cómodo, econímico y un tanto pintoresco, pero definitivamente complicado para encontrar estacionamiento.

Hotel Guzmán atiborrado de plantas de ornato, la mayoría exóticas.

El loby tiene un tragaluz en medio desde donde las plantas se estiran hacia la los rayos solares que por ahí se cuelan.

La combinación de sus balcones, madera, puedra, luz y vegetación le dan un toque bastante agradable y acogedor.

 Ese día desayunamos en el Restaurant Cayos, a espaldas del hotel, desde cuyo balcón se puede divisar con amplitud las sierras del norte de la cabecera.

Balcón del restaurant Cayos, debido a la llovizna aún no se encontraba arreglado.

Las casas sobre la ladera nublada.
Caminamos un poco por la plaza para esperar a que la llovizna se disipara y en unas horas más se levantó la neblina y la gente comenzó a llegar desde las comunidades con sus múltiples productos, especialmente verduras.

Ilgesia de Santiago Apostol, Xilitla, San Luis Potosí.

Callejuela empedrada.

Ya habiéndose disipado la llovizna nos reunimos en la plaza principal para realizar las entrevistas etnobotánicas a las personas que cada sábado y domingo bajan de las comunidades aledañas en Xilitla como Nuevo miramar, Miramar viejo, Cerro quebrado, Ixtacamel, Buenavista y San Pedro Huitzquilico, así como personas Teenek de los barrios cercanos a Aquismón y también de la Sierra Gorda de Querétaro como Valle de Guadalupe y Tres Lagunas, a vender sus productos.

Productos orgánicos cosechados en las huertas de patio de las comunidades aledañas (Foto del Dr. E. Estrada).

Las mujeres tienen un papel fundamental en la trasnferencia del conocimiento etnobotánico.


Variedad de parte de plantas con fines medicinales principalmente, traídas de la Sierra Gorda de Querétaro (Foto del Dr. E. Estrada).

La mayoría de las personas del ámbito rural confían más en los tratamientos naturales, debido a que los tienen al alcance de su espacio y su presupuesto, y por herencia cultural (Foto del Dr. E. Estrada).

Frijoles (Foto del Dr. E. Estrada).

Estropajos del género Luffa. Me ha tocado ver en repetidas ocasiones que en los mercados los venden ya sin semillas, por lo que resulta de importancia, conseguir estropajos asilvestrados con la finalidad de seguirlos propagando. Su enredadera puede dar sombra si se le guía correctamente y sus frutos sirven para lavar trastes o exfoliar el cuerpo (Foto del Dr. E. Estrada).

Una "medida" de 10 pesos de coyoles, pequeños tomatillos que crecen silvestres y se usan para hecr deliciosas salsas (Foto del Dr. E. Estrada).

Coyoles (Solanum sp.).
Y para acompañar la salsa de coyol, unos chiles pico de pájaro (Capsicum sp.).

Pareja Teenek que asiste los días de plaza a Xilitla a vender sus productos. La dama con su tradicional petob (Foto del Dr. E. Estrada).

Vendiendo tamales y yuca (Manihot esculenta) natural y con piloncillo (Foto del Dr. E. Estrada).

Capulines (Prunus serotina) (Foto del Dr. E. Estrada).

Zarzamoras (Rubus sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).

Calabacitas redondas (Cucurbita moschata) (Foto del Dr. E. Estrada).

Miel con su pedazo de colmena (Foto del Dr. E. Estrada).

Miel, calabacitas y quelites. Los quelites son cualquier parte "tierna" o inmadura que se consume de una planta (Foto del Dr. E. Estrada).

Jobos (Spondias sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).

Vendiendo quelites, los nopales también pueden ser considerados como tales (Foto del Dr. E. Estrada).

Las plantas ornamentales no pueden faltar y las hay de muchas especies la mayoría exóticas (Foto del Dr. E. Estrada).

Los productos se colocan sobre hojas de papatla (Heliconia sp. y Canna indica) (Foto del Dr. E. Estrada).

Cebollines (Allium sp.), café (Coffea arabiga) y chile (Capsicum sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).

Quelites y chile ciruelo.

Totomoxtle, hojas de maíz para hacer tamales.

Jaca (Artocarpus heterophyllus), mango criollo (Manguifera indica), canela (Cinnamomum zeylanicum), pomo, chile pico de pájaro (Capsicum sp.).

Fruto de pomo.

Variedad: mango criollo, pomo, duraznos, verdolagas, plátano, tamarindos y vainas de efez.

Fruto de Jaca (Artocarpus heterophyllus), el más grande del mundo, originario de nuestra maravillosa Antípoda: La India, pero cultivado en la sierra de Xilitla.


Chile ciruelo y variedad de acodos de plantas ornamentales, listas para plantar.

Calabazas, cebollas, zanahorias, maíz y cilantro sobre hojas de papatla.

Y como no queriendo, pasó aquel día una virgen muy milagrosa con los enfermos, proveniente de Soriano, munucipio de Colón, Querétaro.

Ruega por los dolores de los enfermos. Parte del sincretismo espiritual de la región huasteca, con profundo arraigo católico.

La cantidad de plantas usadas es impresionante, van desde las alimenticias, medicinales, forrajeras, para lavar, para construír, como utensilio, como adorno, como amuleto y hasta para hacer bisutería y artesanías, en verdad que la vida sin las plantas no sería posible para nadie.

A veces estando en las ciudades se nos olvida por completo la importancia que tienen para nuestra vida, en cambio quienes viven en estos entornos rodeados de ellas, saben muy bien su valor, aunque desafortundamente también a veces abusan, sobre todo los más jóvenes que no comprenden la magnitud con la que cada día se merman los recursos naturales de las montañas.