01 diciembre 2013

Muerte de un cachorro de jaguar en Linares, Nuevo León

 



El día 14 de noviembre del 2013 se dio a conocer la noticia en Televisa Monterrey de que un grupo de personas habían matado y cocinado en discada (platillo típico) a un jaguar en el municipio de Linares, Nuevo León, México. La noticia trascendió en muchos medios de comunicación nacionales e internacionales después de que fueran publicadas unas fotografías en la red social de facebook donde el jaguar era exhibido y cocinado  mientras un grupo de personas, entre ellos menores de edad, disfrutaban la presa obtenida en la cacería.

El jaguar es una especie bajo protección por la Norma Oficial Mexicana 059 donde se exponen aquellas especies de flora, fauna y hongos que se encuentren bajo amenazas de extinguirse, el jaguar tiene la máxima categoría: en peligro de extinción.

En México existe un grupo de expertos encargados de darle seguimiento a todos los temas relacionados con la conservación del jaguar, su presidente,  Rodrigo Núñez, afirma que México tiene apenas una población aproximada de cuatro mil jaguares y que los estados que tienen menos población de jaguares son precisamente los del norte: Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Sonora; las poblaciones más grandes las encontramos en Campeche, Yucatán, Chiapas y Oaxaca, y después de la selva amazónica brasileña, las selvas de la península de Yucatán son las que más jaguares albergan en el mundo.

Ha sido un hecho lamentable. La noticia causó revuelo en su momento con el trendig topic en twitter: #JusticiaParaJaguarNL y como todo lo mediático, se ha ido apagando debido a que las autoridades como la PGR y la PROFEPA, no han hallado a los responsables de tan lamentable hecho.

Este felino es sumamente críptico, es decir que es muy difícil que se deje ver por los humanos y cabe destacar que por este espacio había estado hablando de su escasa presencia en el estado de Nuevo León en años anteriores, desde las investigaciónes que se han realizado, hasta los últimos reportes de su presencia, los cuales habían figurado como una luz de esperanza para volver a tener poblaciones residentes de jaguar en la sierra madre oriental, sin embargo la ignorancia de las personas se impuso de nuevo y un jaguar cachorro de sexo desconocido tuvo que pagar las concecuencias de que no conozcamos, valoremos y mucho menos respetemos la fauna de Nuevo León.

No se sabe nada de dónde fue cazado, aunque rumores presumen que fue en el municipio de Hualahuises, contiguo a Linares y muy cerca de la falda de la sierra madre oriental; tampoco se sabe nada de los responsables quienes siguen prófugos de la justicia debido a que podrían ser acreedores de hasta 9 años de prisión y 3 millones de pesos en multas. El saber la verdad del acontecimiento arrojará luz acerca de hacia dónde se han movido sus poblaciones, pues por lo general son machos adultos los que más se mueven, pero habiendo hembras y mejor aún, cachorros, podrían ser indicativos de que se están reproduciendo y eso es un hecho memorable para la biodiversidad del noreste de México y de la Sierra Madre Oriental.

Esperemos que este hecho sirva para informarnos, para reflexionar de hacia donde queremos ir como sociedad, por lo pronto ya se ha levantado una carta al presidente de la república mexicana para que tome cartas en el asunto lo más pronto posible.