05 noviembre 2014

El Cañón del Río Pilón


El río pilón nace en las profundidades  encañonadas de la sierra madre oriental del estado de Nuevo León, en el municipio de Rayones y sus aguas son afluentes del río San Juan, el más caudaloso del estado que a su vez forma parte de la cuenca del Río San Fernando.

Al bajar por la sierra ha creado otro cañón que desemboca en el municipio de Montemorelos, junto a la comunidad de Puerta de la Boca. Desde aquí se puede realizar un recorrido ameno entre el cauce, aunque debido a los huracanes Alex en el 2010 e Ingrid en el 2013 las aguas han dejado en malas condiciones los caminos, que definitivaente es algo positivo pues evita la circulación masiva de vehículos 4 x 4 que maltratan el cauce del agua.


Entrada al cañón del río pilón desde la comunidad Puerta de la Boca.

La vegetación que domina en ésta zona que se ubica a 600 msnm es de matorral submontano.

Aunque también podemos ver que al lado del cauce hay manchones de vegetación riparia la cual está representada por los hermosos sabinos o ahuehuetes (Taxodium mucronatum) el árbol de México.

El agua baja cristalina desde el municipio de Rayones.

El recorrido comienza a un lado del cauce, donde es posible ver una gran biodiversidad, desde plantas en floración tanto rupícolas como acuáticas, insectos, aves y rastros de otros organismos. Se puede ir a un lado del agua observando la vida asociada al agua que corre así como a las laderas rocosas que enmarcan el cauce del agua como lo son plantas asociadas a taludes rocosos y de piedra conglomerada.


Egagrópila de tecolote o lechuza, se puede observar la carcasa de un insecto de color verde brillante.

Grilleta Pterophylla beltrani.

Crasa que es muy utilizada como ornamental en las casas. Sedum palmeri.

Otra crasa que también es muy usada como ornamental. Sedum wrigthii.

Un microecosistema de las rocas: lechuguillas, crasas y siemprevivas entre los atisbos de suelo entre litosoles.

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Pata de vaca Bauhinia machranthera, la planta más ampliamente distribuída en la sierra madre oriental.

Un saltamontes inmaduro, se le pueden observar sus pequeñas alas sin desarrollar del todo.

Una Mascagnia macroptera, una planta característica del matorral submontano.

Frutos de Mascagnia macroptera.

Frutos ya secos, adentro contiene su semilla. La especie macroptera se refiere al ala grande que cubre la semilla.

Otra vista de los frutos de Mascagnia macroptera.

Una planta muy asociada a los cuerpos de agua: Lobelia cardinalis.
Más adelante como a 1km de distancia de Puerta de la Boca se encuentra un venero. Los veneros son salidas de agua a través de la roca, esto se debe al proceso geológico a través del cual el agua de lluvia que cae sobre las montañas se filtra entre las grietas de la misma llegando por gravedad a los huecos subterráneos que hay en ellas, especialmente las montañas de orígen sedimentario que son de rocas muy porosas y permeables, cuando el agua que se junta dentro de los montañas llena las cavidades se forman acuíferos que buscan filtrarse por alguna grieta más abajo por gravedad, el agua se sigue acumulando y la presión aumenta busca salir por las zonas más blandas de roca creando así los veneros que escurren hacia la libertad, brindándonos del agua limpia. En el recorrido está un venero impresionante, el más impresionante que hayamos presenciado. 

Venero en el cañón del río Pilón.

Un venero es un escurrimiento de agua que escapa de las parte subterráneas de la roca que compone las montañas.

El agua brota.

El agua permite el desarrollo de especies asociadas a los cauces de agua como el lampazo u oreja de elefante Xanthosoma robustum.

El venero su ubica sobre un talud de roca en la parte sur del cañón.

El crecimiento de lampazos crea umbría que sirve de refugio a especies asociadas al agua, princopalmente anfibios.

Puee verse el crecimiento de helechos y lampazos por la cantidad de agua que brota del venero.

Se forman pequeñas cascadas de agua cristalina y helada por venir de las profundidades de la roca.

Junto al venero se halla un altar a la virgen de Guadalupe.
Conforme vamos avanzando a menudo el camino se interna en las laderas del cerro, alejándose del agua y permitiendo ver el matorral submontano más de cerca con otro tipo de plantas, aunque en repetidas ocasiones el camino de nuevo baja y no en pocas veces cruza el cauce, por lo que si viene crecido el paso se torna imposible en vehículos o a pie, estas características hacen que este tipo de lugares se conserve a salvo de las actividades humanas debido a la inaccecibilidad.

Siguiendo el río. Sobre las laderas se pueden observar matorrales submontanos y bosques de encino.

Hay partes donde el río hace recovecos y se hace más profundo.


Matorral submontano, un lugar muy umbroso.

El río adquiere tonalidades turquiesa debido al agua limpia y los minerales que arrastra.

Camino por entre el matorral sumbontano.

Cerca con postes de madera y alambre de púas que delimita los ranchos.

Conforme se avanza en el matorral submontano podemos apreciar otro tipo de especies interesantes, algunas de ellas como la parra silvestre, inimaginables para muchísimas personas que creen que en nuestras sierras no hay alimentos comestibles. En las zonas serranas hat también muchos sitios que sirvieron posiblemente de cobertizos para los antiguos chichimecas, eran lugares con agua, con cuevas y con plantas y animales comestibles. Atrás del venero encontramos una agradable oquedad muy fresca y húmeda donde además encontramos plantas de la familia Piperace que se distribuyen en las zonas más húmedas del estado y son raras, apenas 5 Peperomias y una del género Piper que es la que encontramos: Piper auritum.

Oquedad tras el venero.

Un cobertizo lleno de vida.

Piper auritum.

Parra silvestre: Vitis berlandieri.

Parra comestible y nativa.

Chapulines que también pueden ser comestibles.

Granjeno, Celtis pallida, su fruto es agridulce y se puede elaborar mermelada.

Una papaya que aunque es silvestre en México no se distribuye naturalmente en el estado de Nuevo León, esta fue quizá producto de un descuido.

Papaya.

Ha sabido sobrevivir bien las heladas de la sierra.

Además de las plantas comestibles hay también muchas herbáceas interesantes que componen el estrato bajo del matorral submontano. Debemos señalar que este tipo de vegetación caracterizado por cubrir el faldeo de la sierra entre el matorral espinoso Tamaulipeco y los bosques de encino de la sierra es endémico, es decir es un ecosistema único en el mundo. Es subinerme, que quiere decir que algunas de sus especies son espinosas y la mayoría no lo son, es denso y tiene un porte que llega hasta los 8 metros o más de altura, caracterizado por especies como la barreta (Helietta parvifolia), la anacahuita (Cordia boissieri), el granjeno (Celtis pallida), la palma yuca (Yucca treculeana), el palmito (Brahea berlandieri), la anacua (Ehretia anacua), el chamal (Dioon angustifolium), la acacia (Acacia berlandieri), la monilla (Ugnadia speciosa), el fresno (Fraxinus sp.) y muchas otras especies arboreas, arbustivas y herbáceas.


Charrasquillo (Paintheria elachystophylla).

Gallito (Centrosema virginiana).

Tenaza.

Tenaza (Havardia pallens).


Catácea creciendo (Echinocactus hamatacanthus) con siemprevivas (Selaginella pilifera).

Oenothera sp.

Barreta (Helietta parvifolia) una planta característica del matorral submontano.

 Sobre el sendero hay un falsete que indica la entrada a un rancho. La sierra entera tiene dueño, ya sean propietarios particulares, ejidales o propiedad de la nación toda la tierra está fraccionada. Afortunadamente muchos de estos terrenos son vírgenes todavía, en la parte norte de la sierra madre oriental en los estados de Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas y Tamaulipas es mucho más fácil ver la sierra conservada que en San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato, Hidalgo, Veracruz y Puebla debido a que en los primeros los propietarios suelen vivir en las ciudades y no abundan los ejidos, mientras que en los últimos abunda la sobrepoblación rural. Si de conservación se trata, es preferible que no existan personas en la sierra para que los procesos naturales sigan su curso. 

Entrada a un rancho privado.

Los ranchos privados muchas veces son beneficiosos para la conservación de la vida silvestre.

Vista del rancho Las Pintas.

 El cañón sigue su curso río arriba. Se pueden observar oquedades horadadas por acció del agua y muchos relieves en la roca caliza que nos demuestran la antiguedad de ls rocas y la paciencia del agua para cincelrlas. Estas paredes además son hogar de muchas especies que se han adaptado a vivir en el suelo somero que sobresale de entre las grietas de la roca, muchas otras son acuáticas y otras más son tan versátiles que colonizan el lecho rocoso hasta que una crecida del río ls arrastra cada temporada de huracanes.

Oquedades horadadas por el paso del agua.

El cañón tiene paredes verticales sobre el lecho desde donde se aferran una amplia variedad de especies rupícolas.

Paredes de roca y deslaves.
Oquedad y vista hacia el sur.

Vista de la oquedad desde afuera.

Pared de roca caliza colonizada por miles de plantas rupícolas.

También pudimos observar  especies asociadas al cauce del agua, algunas de ellas invasoras muy agresivas como el carrizo (Arundo donax).

Lobelia cardinalis.

Cyperus sp.

Fruta de la rana, Phyla nodiflora.

Astracea sin id.


Carrizo (Arundo donax) una especie invasora de cuerpos de agua.

Sin id.
El día estuvo soleado y fresco, pudimos conocer otro cañón más de la sierra madre, otro proverbial camino de agua entre la parte alta y la parte baja de una cuenca hidrográfica y ver la magnitud que el agua tiene en la vida de todos los organimos incluyéndonos a nosotros. La sierra madre oriental propicia la captación de agua en sus mantos acuíferos y nos las devuelve en forma de los múltiples ríos que alimentan la llanura costera del Golfo.

Hasta aquí llegó nuestro viaje.

Vista del ecosistema del cañón del Río Pilón.