05 julio 2015

Las tres discontinuidades Fisiográficas de la Sierra Madre Oriental según el INEGI

Aunque hay muchísimas discrepancias acerca de la delimitación de la Sierra Madre Oriental, una de las mayormente usadas es la que propusieron Cervantes y colaboradores allá por el año de 1990. Ella abarca alrededor del 11% del territorio mexicano y es considerada como una provincia fisiográfica que es una unidad morfológica superficial de características distintivas; de origen y morfología propios que tiene un origen geológico unitario sobre la mayor parte de su área y una morfología propia y distintiva.

Sin embargo, dentro de las provincias fisiográficas mexicanas hay enclaves que no cumplen los criterios anteriormente citados debido a que sus geoformas no son las típicas y tienen otras asociaciones litológicas, en dado caso éstas áreas tan particulares han sido llamadas "Discontinuidades Fisiográficas" y se les distingue por ser áreas cuyo origen y morfología no corresponden a la provincia en las que se encuentran pero que cumplen los requisitos para construir en sí una provincia fisiográfica aparte, no obstante no pueden ser consideradas como tal por no tener la extensión ni la diferenciación internas suficientes para poder ser considerada como una provincia.

Aplicando estas definiciones a la información cartográfica, (topográfica y geológica) disponible en el país, se encuentra que el territorio de México puede ser dividido en 15 diferentes provincias fisiográficas, una de ellas es la Sierra Madre Oriental y a su vez tiene de vecinas tres discontinuidades fisiográficas que se caracterizan por ser montañas en medio de la llanura.

De norte a sur la primera es la Sierra de San Carlos, la segunda la Sierra de Tamaulipas y la tercera la Sierra de Otontepec, las primeras dos se ubican en las llanuras tamaulipecas y la tercera en la llanura veracruzana, todas frente al Golfo de México, recibiendo con fuerza los embates de los huracanes. 


Las tres han quedado aisladas del macizo montañoso principal y podrían ser consideradas como islas biogeográficas por presentar ecosistemas únicos, que no se hallan en la llanura, además las tres son de orígen volcánico a diferencia del orígen sedimentario de la sierra.

Sierra de San Carlos, fotografía de achavira.
Sierra de Tamaulipas, fotografía de Héctor Bonilla.
Sierra de Otontepec, fotografía de Donato Valdez.

En entradas futuras se hablará acerca de las características distintivas de cada una de estas discontinuidades fisiográficas y su gran valor fitogeográfico y cultural.

Fuente de los mapas:

Cervantes Y., Cornejo S. L., Lucero R., Espinosa J. M., Miranda E. y Pineda A. 1990. Clasificación de Regiones Naturales de México, IV. 10. 2. Atlas Nacional de México. Vol. II. Escala 1: 4,000, 000.