22 octubre 2015

Taller para niños sobre Conservación de Murciélagos en la Sierra de Rayones NL

A principios de diciembre del 2004, hace más de 10 años, una colega bióloga dio un curso sobre las funciones y beneficios del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (CECADESU) de la SEMARNAT en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, en Monterrey, NL. 

En aquel entonces yo cursaba el séptimo semestre de la carrera de biología, y creo que ella el noveno o incluso ya había egresado, su nombre es Anabel Pérez Barrón. Al término del curso hizo énfasis en su gusto por los murciélagos y la importancia de la educación ambiental para lograr su conservación, sobre todo por formar parte de la fauna incomprendida que está llena de supersticiones y goza de mala reputación. Así mismo dio pie a una invitación que hacía para colaborar con ella en un taller para niños sobre la conservación de los murciélagos en la cabecera municipal de Rayones, Nuevo León, municipio 100% dentro de la Sierra Madre Oriental, de orografía accidentada y zona de cactáceas endémicas, de calles empedradas, nogales y olor a leña, un hermoso lugar para habitar.

Pues como no hubo mucho interés al final, fuimos solamente Anabel y yo apoyadas por el CECADESU, no recuerdo bien, pero quizás fue un fin de semana el que estuvimos en una primaria dando el curso a mediados de diciembre. 

Fue un viaje que disfrute completo, nunca antes había ido para Rayones, y la carretera  me pareció espléndida, llena de montañas con vistas inigualables. En aquel entonces contaba con una cámara digital muy modesta que me regalaron mis padres una navidad atrás y además nunca he sido buena fotógrafa, pero igual aquí les comparto las fotografías que capté aquella vez:


Sierras rumbo a Rayones, NL.





En diciembre ya hace mucho más frío en la sierra porque es final del otoño, las calles de Rayones se veían soleadas porque los árboles perdieron su follaje, sin embargo, el olor a leña era evidente debido a que es la forma de cocinar y calentarse de muchos hogares.


Calle empedrada de Rayones mirando al sur hacia la Sierra El Santo por la mañana. Diciembre del 2004.

Calle de Rayones al oriente por la mañana, los nogales sin hojas por el invierno.

Misma calle pero vista por la tarde. Se puede apreciar como las sierras cambian sus siluetas dependiendo la hora del día.
Un gato tomando el sol del medio día.

En invierno el sol es la cobija de los pobres.

Plaza de Rayones, N. L. y al fondo la Sierra del medio día,


En Rayones no hay mucho hoteles, esa vez nos quedamos en el Hotel Santa Rosa, modesto y cómodo, justo para llegar a descansar en habitaciones amplias, ventiladas e iluminadas, solo que esa vez hacía mucho frío y creo que hasta dormimos con el sleeping bag además de las cobijas.


Hotel Santa Rosa, Rayones, Nuevo León.

Habitaciones del Hotel Santa Rosa.
Rayones está amurallado entre las altas sierras. Las más significativas son la Sierra del Medio Día y la Sierra El Santo, al norte de la cabecera, es una mole pétrea que se eleva por encima de los 2500 metros y tras de ella estan los húmedos bosques de Montemorelos.


Sierra del Medio día.

A la extrema derecha de la fotografía se aprecia El Cerro del Medio día, se dice que cuando la sombra se proyecta en ese picacho son exactamente las 12 del medio día y era una forma de medir el tiempo en los "tiempos de antes".

Sierra del medio día al Atardecer.

Riscos de la Sierra del Medio Día.
La otra sierra es la de El Santo, en uno de sus relices se aprecia la silueta de un jinete y su caballo, que se cree es San Pablo Apostol. 


Sierra de El Santo, Rayones, Nuevo León.


En el reliz se puede apreciar claramente la silueta de San Pablo Apostol sobre su caballo.



Rayones se distingue por sus nogaleras y la excelente calidad de sus nueces, hay que recordar que los nogales son endémicos de la Sierra Madre Oriental pero actualmente se exportan y consumen a muchas otras áreas del mundo, por eso nunca debemos dejar pasar la oportunidad de saborear las nueces de Rayones, pues probablemente aquí haya sido uno de los muchos lugares donde se domesticaron los nogales. 



Nogaleras tras la cancha y al fondo las sierras que colindan con Montemorelos al oriente.


En invierno las nogaleras lucen desnudas.


Nogaleras con la Sierra del Medio Día al fondo.

Nogaleras con vista hacia el nor poniente.
Después de acomodar nuestras cosas en el Hotel Santa Rosa, nos dirigimos a la secundaria de la escuela. Me sorprendió mucho saber que ahí mismo en la secundaria había dormitorios para los niños y niñas que vienen de las comunidades más alejadas como Casillas, Santa Rosa, La Ventana, El Ancón, El Alamar, Las Gallinas, Las Trancas, El Arbolito y otras. Ese día por la tarde, un viernes, Anabel se presentó con todos y les puso un examen a los niños para ver su percepción y conocimientos hacia los murciélagos antes de recibir el taller.

La secundaria.

Algunas de las niñas y niños que tomaron el taller.

La niñez en la sierra.

El curso duró dos días, Anabel comenzó hablándoles a los niños sobre qué son los murciélagos, sus características principales como tamaño, formas, especies, hábitos alimenticios y sobre todo la importancia que tienen estos para los ecosistemas y para el bienestar de la humanidad.

Atentos escuchando la explicación de la compañera Anabel.

Los niños de la secundaria escuchando la explicación que Anabel les dio en campo acerca de la importancia de los murciélagos para los ecosistemas.

Incluso entre todos los niños construyeron una casita para murciélagos que colocaron en la parte alta de la secundaria para que éstos tengan un lugar atractivo para dormir cuando lo necesiten. Ésta actividad motivó mucho a los niños y aunque antes consideraban a los murciélagos como animales feos y peligrosos, comprendieron que éstos son inofensivos, que no hay que matarlos ni intentar tocarlos, qu se alimentan de los insectos que son de importancia para los agricultores porque se pueden convertir en plagas.

Los niños más grandes colocando una refugio para murciélagos en el techo de la secundaria.

El segundo día del curso, hicimos un pequeño recorrido a un cañón aledaño a la Sierra El Santo para convivir más con todos y enseñarles una que otra cosa acerca de lo que sabíamos sobre flora y fauna de la región.

Salimos a caminar rumbo a la Sierra El Santo.

En el camino vimos a un señor arreando sus burros cargados de leña.


Sierra El Santo al atardecer.

Cañón de un arroyo seco por donde caminamos un par de horas antes del atardecer.

Foto del grupo.

Ojito de agua en la pared del cañón.

Vegetación de matorral rosetófilo.

La luna entre nogales.

Nogaleras del camino.

Y cayó la noche.

Al día siguiente todos estábamos felices porque comenzaban las vacaciones, Anabel y yo regresaríamos a Monterrey y los niños a sus comunidades. Antes de irnos, Anabel les puso el mismo exámen a todos para ver si su percepción y conocimientos habían cambiado a raíz del taller y los resultados nos sorprendieron, pues antes del taller, los incomprendidos murciélagos no eran más que "ratones viejos" es decir, todos tenían la creencia de que los murciélagos eran lo que sale después de que un ratón muere, esto es etnozoología pura. Pero después del taller ahora sabían que no era así y que son organismos que merecen admiración y sore todo respeto de nuestra parte. Ese día no faltaron abrazos, cartas de despedida y algunas fotos de todos.




Anabel con las niñas.




Anabel con las niñas y una de las encargadas de la Secundaria.

Éstos niños me contaron leyendas, anécdotas, datos de la sierra, saben más de la vida que muchos adultos que conozco.

Las mujeres siempre unidas.

Y se día como ya dije, todos regresaron a pasar vacaciones de navidad a sus comunidades, ya se encontraban esperando impacientes la camioneta que los llevaría a cada uno a sus casas.

Esperando la camioneta que los llevará a casa a pasar las vacaciones en su casa.
Y nos despedimos en la secundaria.
Pero como se detuvieron a cargar gasolina en el pueblo, nos volvimos a encontrar en una calle, éste si fue el último adiós,

Hace casi 11 años de éstas fotografías, son recuerdos agradables que me llenan de gozo, no se que habrá sido de éstos niños y niñas, espero sean adultos felices y respetuosos de los murciélagos. Ojalá que por éste medio maravilloso llamado internet, más de uno se reconozca en éstas fotos y sepa que los recuerdo con mucho cariño.